
Cicuta
Hay libertad de expresión, claro que sí.
No porque lo diga la inquilina de Palacio Nacional, sino por ser un derecho inalienable de todo ser humano.
Ella diariamente, en su conferencia de prensa matutina, suele agredir a los periodistas que critican, con fundamentos, sus fallas u omisiones, que son muchas en el ejercicio del poder.
También acostumbra denostar cuanta expresión no comulgue con su forma de gobernar.
Desde el inicio de su régimen ha enfrentado abiertamente a la prensa y los periodistas, así como a los políticos, empresarios, sindicalistas, organismos defensores de derechos humanos y cuanta persona refute su manera de gobernar.
Sólo acepta como verdad lo que le conviene. ¡Bah!
*** Comenta: Juan Sánchez Mendoza