Por Melitón Guevara Castillo

En política la estrategia es a largo plazo. Y es lo que aplica AMLO para la elección del 2024, que es su batalla final para convertirse, hagan de cuenta, en el dueño de México construyendo un partido que sea dominante. Para tal efecto, su estrategia es fácil de entender: nulificar al cien a la oposición, de tal suerte que nada se oponga a la intención de tener, nuevamente, un partido como el PRI, que domine la escena política. Es de admirarse la forma en que construyo el escenario para derrotar a la oposición: para ello, cuenta con el apoyo de Movimiento Ciudadano.
Jorge Álvarez Máynez, el candidato de MC, desde un principio estableció que su meta era hacer a un lado a la oposición encabezada por Xóchitl Gálvez, no ganar la Presidencia de la Republica. Y es lo que observamos en su campaña política, que ya presume una encuesta donde rebasa a la candidata del PRIAN. En los hechos, Máynez (como le gusta que le digan) tiene todo el derecho a ser candidato presidencial; la cuestión es, sin duda, sus objetivos o propósitos: en este caso, nulificar a la oposición, que el resultado sea a tercios e impedir que haya una oposición fuerte a la 4T.

OBJETIIDAD DE COLOSIO
Hace unos días Colosio, el candidato a senador en NL por MC, hizo un planteamiento: que el enemigo a vencer es MORENA, y recomendó que Máynez y Xóchitl unieran sus fuerzas. La cuestión es que él, solo el, está convencido de que el propósito debe ser nulificar a MORENA, que no se adueñe por completo del poder político. Pero su compadre Samuel García, el padrino de Máynez, tiene otros planes: destruir a la oposición y que MORENA se consolide como el partido predominante.
La estrategia de AMLO fue objetiva. Primero persuadió, convenció pues, a Ricardo Monreal como a Marcelo Ebrard, que no tenía sentido alentaran las aspiraciones de convertirse, uno u otro, en el candidato presidencial de MC: en la práctica dividirían el voto de MORENA, obstaculizando el plan de adueñarse por completo del poder político. Requería, eso sí, un candidato que dividiera a la oposición: por eso, en principio, se apuntó Samuel García con el argumento de jalar el voto de los jóvenes. No pudo ser, así que impulso a Máynez, que está cumpliendo a cabalidad el rol que le asignaron: nulificar a la oposición.

VOTO JOVEN
A mediados del sexenio apareció un estudio, que se presume hizo una Universidad inglesa, en donde la conclusión era que, para ganar la elección presidencial, era pertinente incentivar el voto de los jóvenes. Y es que, según los datos estadísticos: los jóvenes son el núcleo poblacional más grande en el listado electoral; pero también es el más cuantioso de los que no votan. La tarea, luego entonces, es motivar, emocionar, llegarle, a los jóvenes. Y para cumplir su encomienda Máynez trae la estrategia de la nueva política y el mensaje dirigido a los jóvenes. El mejor ejemplo, es su canción.
Desde un principio el joven Máynez estableció como meta rebasar a la candidata del PRIAN, sabe que no tienen para ganar la presidencia, y de esa manera cumplir el rol que los intereses políticos le han asignado: nulificar el crecimiento de la oposición y favorecer la construcción de un partido político hegemónico. Por eso, ya se dieron cuenta, su campaña principal la realiza en las universidades, por eso hicieron una simulación de votación y, hagan de cuenta, ya cumplió su tarea: los jóvenes le dieron el segundo lugar, lejos de Claudia.

POLITICA VIEJA
Para entender las acciones de MC y darnos cuenta que eso de la nueva política, de dejar atrás lo viejo, corrupto y tramposo, es solo una pose, basta recuperar lo que está pasando en la actual campaña, mas especifico en la contienda por la presidencia municipal capitalina. Ahí, el abanderado es Luis Torre Aliyán, ampliamente conocido por los victorenses: no es, sin la menor duda, un ejemplo de que hay una nueva forma de hacer política, según pregonan los candidatos de Movimiento Ciudadano. Conjunta las mañas del viejo PRI como del PAN, y sin duda las de MORENA.
En el ámbito político su presencia se notó en el gobierno de Xicoténcatl González Uresti, de triste recuerdo para los victorenses: fue regidor panista. Desde ahí mostro su ego de, un día convertirse en candidato a la presidencia municipal. No alcanzo su objetivo. Luego fue parte del equipo de Rodolfo González Valderrama, en su intención por alcanzar la nominación a la gubernatura. Se quedó en la raya y su siguiente aparición es en Movimiento Ciudadano: logra la candidatura a la presidencia municipal.
Su ego lo lleva a, con tal de ser candidato, complacer a quienes manejan el partido: al grado que, como bien dicen, ni las manos metió cuando le modificaron la planilla: sustituyeron a quienes, por su trabajo, había colocado como primer y segundo regidores… y es que, bien lo sabe, no va a ganar la elección, pero MC si tendrá mínimo a dos regidores. Sustituyeron a quienes han hecho trabajo de base, territorial, colocando a recomendados de quienes dentro del partido tienen capacidad para modificar planillas, hacen valer pues su poder. Y, todo indica, Luis Torre solo está trabajando para llevar votos, votos y más votos, para que los candidatos plurinominales de MC puedan acceder a la nómina.
En los hechos MC no puede presumir una nueva forma de hacer política.