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Ramón Mendoza S

Reportero

Las casas de empeño, prestamistas o instituciones financieras son “Un negocio que está complicado; son usureros legalizados, pero continúan aplicando altos intereses a quienes por necesidad acuden a ellos para una solución económica”, señalo el dirigente estatal de la CROC en Victoria Lorenzo Balderas Castillo.

El representante de los obreros de la rama de la construcción rotulo que ante la falta de fuentes de empleos, se ven en la necesidad de acudir a esta clase de establecimientos donde prácticamente son explotados.

Dijo que con mucha facilidad la gente recibe un préstamo, pero ante la necesidad no se dan cuenta de la tasa de interés que se les aplica, situación que los lleva a “Hundirse” más todavía en sus problemas.

Comentó que los montos de intereses son altos y de sólo tres mil pesos de adeudo, cuando la gente deja de pagar, los montos se elevan hasta los setenta mil pesos; esta situación de pedir prestado y luego endeudarse con agiotistas y con usureros ya se da en forma generalizada; antes sólo un sector de clase media baja y baja acudía a esta práctica, comentó el dirigente croquista.

Lo justo sería que sólo se pagara la “suerte principal”, pero los prestamistas abusan y ahora operan desde casas particulares a donde acude la gente necesitada de dinero; ante esta problemática, se sugiere que los deudores se acerquen a los abogados legales y estar alertas de los “bufet jurídicos” que se confabulan con los usureros.

“Algunos compañeros acuden a esas casas financieras que para el primer préstamo solicitan unos tres mil pesos y se los dieron en un par de horas, sin aval ni documentos. Pero no fue suficiente y se endeudó de nuevo. Sucedió lo mismo una y otra vez y ahora su deuda es mayúscula, abusan de la gente por su necesidad” resalto.

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