Por Melitón Guevara Castillo 

 

Todos los días tomamos decisiones; y quienes toman decisiones en el ámbito de la política, como del Gobierno, son responsables de sus actos. No son decisiones ni actos neutros, todos tienen un impacto, sea positivo o negativo. En este contexto los ciudadanos siempre debemos observar, analizar, lo que está sucediendo en nuestro entorno y revisar, vaya pues, lo que se hace y no se hace. 

Por dar un ejemplo: El Covid-19 deja, a todos los niveles de Gobierno, daños y perjuicios innumerables o incalculables. Y a partir de ahí, quiérase o no, se reparten o se endilgan culpas. ¿Qué hay muchos contagios y fallecimientos? Nadie lo niega, pero de quién es la culpa: ¿De la persona que no se cuida o del Gobierno que se muestra incapaz de cuidar la salud de la población? 

¿Todos hacemos política? 

Aunque no todos seamos unos zoom politikon, como AMLO o Francisco Javier García Cabeza de Vaca, todos hacemos política; con votar o no votar, con apoyar, rechazar o ser indiferente a una decisión o acción gubernamental, estamos siendo culpables o cómplices de los resultados, de la inacción o las acciones equivocadas. Bien se dice, los pueblos tienen los gobiernos que merecen. 

Hace días Lesvia Garza publicó un post en su muro del Facebook haciendo notar que no se debe permitir el Gobierno que tenemos; haciendo referencia, en este caso a Victoria, a que el Gobierno, las autoridades, son indiferentes porque en plena pandemia nos tienen sin agua. Recuerdo bien, bien que recuerdo, que esa misma pregunta se la planteó el año pasado Marisa Avilés. Sí, hasta cuándo decir, basta, basta. 

Importancia de la política 

Hace tiempo leí: La política es una cosa tan, pero tan importante, que no debemos dejársela sólo a los políticos. Por eso, por dejar a los políticos, es que durante elecciones y más elecciones hubo fraude electoral. Quien gobernaba hacía y deshacía para imponer candidatos y burlar la decisión del voto. Esa perversión hizo, propició, que el mexicano no votara… 

Pero el triunfo de AMLO fue, precisamente, porque la gente participó y votó. 

Y no, la gente no quiere participar, no quiere ser artesanos de la política. El IETAM lo está viviendo: Tiene que encontrar más de 650 ciudadanos comprometidos con la democracia, precisamente, para la elección que inicia el próximo septiembre y que será concurrente; en lo local, elección de diputados locales y de gobiernos municipales; en lo federal, la elección de los diputados federales. La historia muestra que sólo la participación ciudadana propicia la alternancia política. 

Palabras y acciones 

Buena parte de Victoria padece el problema del agua potable. Todos, claro los que pueden, nos quejamos en las redes sociales, hacemos comentarios y anotamos quejas. Es frecuente que haya cortes y que se queden entre 50 ó 100 colonias sin agua…y todas reclaman; pero unas, de las palabras pasan a los hechos, bloqueando calles o casi secuestrando a las pipas y el resultado es que la autoridad así es como los escucha y atiende. 

Decía Manuel Cavazos Lerma que los periódicos servían para matar moscas; lo que no puede la opinión pública, lo hace la acción; el reclamo directo, la protesta. Por eso, siempre se dice que en una democracia lo importante es la participación ciudadana; que cada uno, o la mayor parte, se involucre en la problemática urbana y rural, que se conjuguen esfuerzos y acciones… ser artesano de la política significa no dejarle al político toda la praxis política.