Ramón Mendoza S.

 

Debido a la pobreza que agobia a las familias campesinas, 30 por ciento de las tierras ejidales y de trabajo, sobre todo las ubicadas al norte del estado, han sido vendidas o rentadas por sus propietarios, según declarado por el líder de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en el estado Raúl García Vallejo.

Sin embargo, es rescatable que la mayoría de los productores sociales trabajen sus tierras, ejerzan su trabajo del campo aun y padeciendo innumerables pruebas de abandono por parte de los gobiernos.

“Es imposible saber cuántas haya (fincas y ranchos), en el sector social —acá para el norte— un 70 por ciento trabaja sus tierras o sea la siembra, hay excepciones, pero son más los mismos productores que están sembrando”, subrayó.

Mencionó que la pobreza sea agudizada en el campo y los apoyos solo han sido «mejoralitos», por eso pedimos haya un seguro de garantía.

“Nosotros proponemos un incentivo para el sector agrícola, que ya el patrimonio lo va a tener seguro el productor al menos no lo va arriesgar porque para que te den un crédito te piden el seguro, las escrituras, el tractor o lo que tengan y nadie pensamos que vamos a perder, e hipotecamos todo”, precisó.

Subrayó que en el recuento de daños hay productores que están en riesgo de perder lo que hayan hipotecado o hayan dejado en garantía para poder sembrar en el ciclo Otoño-invierno.

“Desgraciadamente hay muchos productores que están corriendo el riesgo en perder todo su patrimonio, el 90 por ciento de estas tierras ya no tiene seguro”.

Los productores agrícolas de Tamaulipas no recuperarán nada de las 500 mil hectáreas perdidas de sorgo y maíz por las heladas, pues además de que no tenían seguro catastrófico, no hay plan de rescate de parte del gobierno federal y estatal.

Deja un comentario