Los servicios rusos de inteligencia desactivaron un complot que planeaba cometer una serie de atentados durante la inminente fiesta de Año Nuevo, en la occidental ciudad de San Petersburgo.

Dos ciudadanos rusos fueron detenidos por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia, que agradeció al estadunidense Buró Federal de Investigaciones (FBI) haber compartido información para desactivar la amenaza, señaló un despacho de la agencia Itar Tass.

Los dos detenidos fueron encausados por cargos para la preparación de un ataque terrorista y participación en una organización terrorista, de acuerdo al Código Penal ruso.

Además, en una llamada telefónica, el presidente Vladimir Putin agradeció a su contraparte estadunidense Donald Trump haber compartido la información, señaló el servicio de prensa presidencial.

Al final de la reunión ambos mandatarios acordaron continuar con la cooperación bilateral en materia de contraterrorismo, señaló el reporte.

Itar Tass recuerda tres casos de cooperación reciente en materia antiterrorista, el primero el pasado octubre en la operación estadounidense para neutralizar al líder del Estado Islámico (IS), Abu Bakr al-Baghdadi.

En el mismo octubre Rusia recibió información de Estados Unidos sobre varios ciudadanos rusos que presuntamente preparaban atentados.

En 2017 Washington ayudó a investigar un ataque en la catedral de Kazan, San Peterburgo, y a su vez los servicios rusos de inteligencia participaron en la investigación del atentado en el maratón de Bostón.

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