Por: Eusebio Ruiz Ruiz.

 

Amoris laetitia  (La alegría del amor), es una de las exhortaciones apostólicas del Papa Francisco, fue firmada el 19 de marzo de 2016 y publicada el 8 de abril del mismo año, el tema que trata es sobre la belleza y la alegría del amor en la familia.

Cinco años después de que fue firmado este importante documento, se ha inaugurado el “Año de la Familia, Amoris Laetitia”, que concluirá el 26 de junio de 2022, cuando se celebre el X Encuentro Mundial de las Familias en Roma, el primero fue en 1994.  El lema para este año es: “El amor familiar: vocación y camino de santidad”.

Son cuatro los objetivos que se persiguen en el Año de la Familia Amoris Laetitia:

1° Experimentar la alegría del evangelio en la familia.

2° Proclamar el precioso valor del sacramento del matrimonio que posee una fuerza transformadora del amor humano.

3° Involucrar a las familias para que sean protagonistas en la pastoral familiar.

4° Que la juventud tome conciencia de la importancia que tiene la formación en la verdad del amor y de la donación de sí mismos.

Para el logro de estos objetivos, la Iglesia, a través del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida (uno de los organismos de la Curia Romana), pondrá a disposición de las parroquias, diócesis, universidades, movimientos eclesiales y asociaciones familiares una diversidad de herramientas que sean útiles en la preparación a la vida de matrimonio, en la formación afectiva de los jóvenes, y en la vida de santidad de los cónyuges y las familias.

Este mismo Dicasterio será el responsable de organizar simposios académicos de carácter internacional, con el objetivo de estudiar, profundizar y llevar a la práctica la exhortación Amoris Laettitia.

Encuentros para los padres de familia sobre la educación de los hijos, atención especial a los matrimonios que pasan por momentos difíciles y en los que peligra su relación de pareja, cuidado y protección a los ancianos para que se supere la cultura del descarte, son algunas otras de las iniciativas en las que la Iglesia quiere trabajar en este año dedicado de manera especial a la familia.

Esperemos que los objetivos se cumplan, no solo porque se verían favorecidas las familias que profesan la religión católica, sino también porque la sociedad entera se beneficia, recordemos que la familia es la célula básica de la sociedad, lo que se hace en provecho de las familias se irradia positivamente en todas las direcciones.

Deja un comentario