Por: José Inés Figueroa Vitela.

 

Prácticamente a una semana de que concluyan las campañas y otra de que se celebren las votaciones para renovar ayuntamientos, el  Congreso Local y el federal, no hay un triunfador perfilado, en términos generales.

En la conciencia ciudadana libran batalla los socorridos mensajes de la oferta electoral.

Pero no se trata de quién va a legislar o a gobernar, poniendo al ciudadano en el centro de sus afanes, quién conoce y ha ofrecido la solución a los problemas históricos que a todos nos aquejan.

Todos saben cuáles son los males con sus soluciones y por ahí han ido repartiendo promesas o compromisos de hacer efectivas, las soluciones que de manera reiterada se han ofrecido en campaña y en los hechos se han incumplido, al paso de los procesos.

No, lo que ocupa hoy la intención del voto es quién robó –o lo sigue haciendo- más, quién ha cumplido o incumplido con la confianza que se le ha dado, quién insulta o es insultado y en qué medida, quién encarcela a quien o amaga con hacerlo.

Sobre esa percepción personal o grupal, permea la capacidad de desdoblamiento que en estas dos semanas y hasta “el Día D” tendrán las partes en pugna, para el caso los gobierno estatal y federal, con sus partidos, el PAN y MORENA.

Cuántos votos alcanzarán a comprar, inducir, orientar, alterar y para qué les alcanzará en el recuento general, aparece en el rosario de vectores incidentes que marcarán el destino de la elección.

Más allá de los votos cautivos y cautivantes, los amplios márgenes de indecisión se reparten entre quienes habrán de decidir el voto en el último momento y aquellos que de plano han decidido abstenerse de votar, por pereza o por hastío.

Ese es uno de los renglones preponderantes que marcarán destino al cierre de la jornada electoral.

Si los pleitos y en general, el enrarecimiento del ambiente electoral que algunos se han empeñado en empujar, cumple su cometido de ahuyentar a los ciudadanos de las urnas, pues sí, quien tenga mayor capacidad inductiva será quien gane.

Pero si los potenciales electores se arman de valor y decisión para ir a depositar un voto razonado el próximo domingo 6 de junio, no habrá capacidad extraña alguna que remonte el peso de su decisión.

Ni la pulverización del voto, ni los llamados al “voto útil”, ni las complicidades de las autoridades electorales pretendiendo ser fieles de la balanza como supremos electores, ni la coacción, compra o presión para inducir el voto, ni la adulteración, robo o suplantación de urnas, ni la compra o desplazamiento de funcionarios y representantes de casilla son suficientes para alterar el destino de una elección, cuando los ciudadanos salen en masa a emitir el sufragio.

Ya es hora de sacudirse esas monsergas.

Mientras, cada cual en sus respectivos espacios, la federación y el Estado, MORENA y el PAN, transitan sobre rieles distintos, respecto de la suerte del ciudadano FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA.

Por la residencia oficial del Gobernador, que en este sexenio se bautizó como “Casa Tam”, en Victoria capital, ayer siguiendo desfilando integrantes del gabinete, en el transcurso de la mañana y parte de la tarde.

Aunque nadie lo ha visto, ni se ha dado versión oficial alguna al respecto, se supone que ahí está despachando el Gobernador, con reuniones de trabajo que ayer incluyeron a los Secretarios de Finanzas, Educación, General de Gobierno y Obras.

Para ayer ya se había desmontado, en los accesos de la sede habitacional del Ejecutivo, la carpa que la semana pasada se instaló con una inscripción que la declaraba “Oficialía de Partes” del Gobierno del Estado.

Y contra las declaraciones surgidas en el Congreso Local, desde el federal se insiste en que la orden de aprehensión librada por el Juez Federal asentado en el Penal de Alta Seguridad de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, está vigente.

El Presidente de la Junta de Gobierno del Senado de la República, RICARDO MONRREAL ÁVILA, hasta retó al gobernador a que se presente a declarar, si como dice, mantiene el fuero y lo de la orden de aprehensión es un invento.

El Presidente de la mesa, en la Cámara Alta, quien concedió que en efecto no existía la orden de aprehensión ni había perdido la inmunidad procesal el ejecutivo tamaulipeco, al margen de sus desmentidos, al escrutinio de analistas nacionales, “tiene vela en ese entierro”.

El hoy Senador EDUARDO RAMÍREZ AGUILAR, forma parte del clan aquel que citó para darle dinero y grabó al hermano del hoy Presidente de la República, PÍO LÓPEZ OBRADOR, para luego hacerlo público, bajo los auspicios de GARCÍA CABEZA DE VACA, según aquellos recuentos.

En esa trama participaron también los hermanos BELTRÁN PASQUEL, dueños de Internacional de Medicamentos, la empresa a la que se armó todo el tinglado para endosarles compras fraudulentas de medicinas, al menos en los primeros años de este sexenio estatal.

Usted lo recordará, cuando hubo paros y protestas ciudadanas afuera de los hospitales porque simple y llanamente, no había medicinas que entregar, cuando LIDIA MADERO renunció a la Secretaría de Salud, porque el presupuesto íntegro alguien se lo llevó.

A los críticos del INSABI y nostálgicos del “Seguro Popular”, quienes hasta las fichitas de las asociaciones altruistas de apoyo a paciente de cáncer secuestraron, para manejarlas como parte del presupuesto, pronto se les olvidó, pero las víctimas no olvidan.

Quienes soportan la tesis de ese complot, añaden que además el aun gobernador, para los diputados locales, y el exgobernador para los federales, contrató consultores en Houston, para seguirle los pasos y sacar otras infidencias contra el hijo del Presidente.

Por eso, más que por el saqueo, las complicidades perversas desde el poder, los pretendidos afanes futuristas presidenciales o las disputas históricas entre la izquierda y la derecha, es que hacen irreconciliable el conflicto Gobernador-Presidente.

¿Y nosotros qué culpa tenemos?

Lo que vayan hacer, que lo hagan ya y permitan que Tamaulipas y los tamaulipecos volvamos al orden y la paz social.

Por el Centro Universitario del Sur, el Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, supervisó un simulacro para el retorno gradual a clases en las aulas que prepara el alma mater, atendiendo todos los protocolos sanitarios.

JOSÉ ANDRÉS SUÁREZ FERNÁNDEZ, conoció dentro de las instalaciones de la Facultad de Ingeniería “Arturo Narro Siller”, la implementación del Protocolo COVID y centros de control a aplicarse, en cuanto las condiciones de la pandemia permitan ell fregreso a las aulas.

Personal directivo, administrativo, docentes y alumnos participaron en el simulacro que incluyó el paso por áreas de desinfección a través de un módulo de acceso, los salones de clases con un reducido número de alumnos, acceso a los equipos, distribución en espacios físicos y saneamiento del área de baños.

El Rector pudo platicar con los estudiantes, ponderando el modelo de educación en línea desarrolla por la UAT, tomado por otras instituciones similares, por su efectividad para mantener el avance académico en las circunstancias extraordinarias vividas.

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