Por Luis A. Sánchez Álvarez

 

El Congreso Nacional extraordinario de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a celebrarse este día en la Sala de Armas de la Ciudad Deportiva ‘Magdalena Mixhuca’ (Ciudad de México), debe registrar por lo menos a mil 501 consejeros para ser válido.

De otra forma sus acuerdos quedarían anulados y ello permitiría que la actual secretaria general, con funciones de presidente, Yeidckol Polvensky Gurwitz, siga en el cargo, pese a ya haber cumplido su período estatutario.

Por eso un grupo de diputados encabezados por Javier Hidalgo Ponce apoyan la propuesta de la presidenta del Consejo Político Nacional (CPN), Bertha Elena Luján Uranga, para que de inmediato se tomen acuerdos que permitan:

1) Nombrar una nueva dirección completa, o sólo a quienes ocuparían los ocho cargos estructurales todavía sin titular;

2) Designar una presidencia para que, a su vez, conforme la Comisión de Elecciones que tendrá a su cargo el proceso de renovación; o

3) Ratificar a la actual dirigencia, sólo para que garantice el proceso de la elección.

En contraparte Yeidckol, como el pastor de la bancada morenista en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Mario Delgado Carrillo; y el suplente del senador Ricardo Monreal Ávila (Alejandro Rojas Díaz Durán), convocaron a sus huestes a no asistir al encuentro. ‘Por ser ilegal’.

Los tres fundamentan su descalificación del evento en la resolución de noviembre de 2019 emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que adujo falta de quórum para celebrar el congreso –también orquestado por Bertha Elena–, donde se daría el relevo de dirigencia.

Pero Luján Uranga arguye que hay 18 comités estatales (de 32), que han decidido celebrar el congreso avalado por 142 consejeros nacionales. “No son 141, como se dice”, alega, “lo que anula la resolución del Tribunal”, según ella.

Mientras tanto, seguidores de Polevnsky han presentado, hasta hoy, al menos 17 impugnaciones contra el congreso ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; además de otras nueve tramitadas por los simpatizantes de Rojas Díaz Durán.

El diputado Delgado Carrillo, por su parte, asegura que “Morena está a punto de una crisis institucional como consecuencia de ‘dirigentes’ que antepusieron sus intereses personales al hacer a un lado las recomendaciones del titular del Ejecutivo Federal”.

En fin, habrá que esperar el desenlace del congreso y la opinión que al respecto emita Andrés Manuel López Obrador, para saber si Morena queda aniquilado como partido político o se crea otro nuevo con los detractores de Bertha Elena Luján Uranga.

  

 

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