Por Felipe Martínez Chávez.

 

Se le empiezan a cerrar las puertas a la presidenta de Reynosa, Maki Ortiz Domínguez. Quería seguir pegada a la “teta” pública y de paso meter al juego a su cachorro Carlos, mejor conocido como “Makito”.

El desenlace del día es que se quedará como el perro de las dos tortas (según la fabula). Por buscar la tajada más grande perdió la real que ya tenía en mano.

Soñó mucho, pidió exagerado, se creyó necesaria e insustituible en la vida política del pueblo que la adoptó. La caída será estrepitosa.

La vetaron del PAN por tirar la tarascada sobre el “pastel” de tres diputaciones locales, alcaldía y escaño federal, con juego para ella, su descendiente y el equipo de colaboradores que tiene en el corazón, según la virtual despedida que dio en redes.

“Fui  invitada a participar por una Diputación Federal en el distrito 9 de Reynosa. No acepté. El motivo más importante es que como doctora no puedo abandonar un paciente en un estado crítico o salirme en medio de una cirugía”, escribió.

Nadie le creyó. No le quedaba más que decir. En la práctica sabemos que es capaz de dejar a un moribundo en el quirófano. No se le conoce en el oficio de “matasanos”, ni para curar una gripa.

Peleada con Palacio de Gobierno en ciudad Victoria, que le pusieron piedritas en el zapato desde el 2016, se quiso cobijar con el nuevo partido en boga, Morena, del que algunos de sus amigos más optimistas dicen la podría abanderar rumbo al gobierno estatal en el 2022.

Sabiendo como se sabe que la señora pidió a los jerarcas de la 4T más de la cuenta, arriba de lo que merece, la respuesta de los auténticos morenistas retumbó este miércoles desde el Congreso del Estado. No la quieren y se defenderán de oportunistas y forasteros.

Edna Rivera López, la coordinadora de la fracción de diez diputados, exigió que la Auditoría Superior del Estado imponga ya responsabilidades penales –que sospecha hay- sobre la señora, y ella misma (Edna) presentará demanda ante la Fiscalía Anticorrupción.

Se fue corta Rivera al decir que la Doña de Chihuahua trae “bailando” 176 millones de pesillos. Deben ser más por tantas desviaciones de lana que no era suya sino del pueblo reynosense.

Como agregado, hay que decir que junto a Ortiz, están “atorados” y con posible responsabilidad penal, José Alfredo Castro Olguín, Esmeralda Chimal Navarrete y Alexandro de la Garza Vielma.

El poder marea y disponer libremente del presupuesto engolosina. Quería prolongar su gobierno más allá de los cinco años.

La andanada desde la máxima tribuna estatal se dio luego del “acuerdo de Reynosa” en que ella habría sido anfitriona, o al menos la que pagó la estancia con dinero del erario (no creo que de su cartera).

Nada trascendió del cónclave pero sale comentario que le ofrecieron un escaño local para el cachorrillo. Si no lo acepta deberá irse a descansar a su casa en el “otro lado”, hacer “cola” y en su tiempo volver a reclamar.

Presume, pero de sobra es conocido que no es dueña de los 150 mil votos que la reeligieron en las urnas en el 2018. Cualquiera que entiende de “ingeniería” electoral sabe que fueron “taqueados” por los nuevos métodos que su partido (todavía porque no ha renunciado) echó a andar en esa época.

Como en la fábula, la Doña se quedará como el perro de las dos tortas, ni la chica que ya tenía en el hocico y soltó, ni la pieza mayor que vio reflejada en el agua y trató de agarrar.

El “coscorrón” desde el Congreso marca la hostil no bienvenida para la mujer que toca la puerta guinda.

Ya encarrerados con los morenos, la virtual candidata en Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, anunció su registro para contender en la interna, “para echar a un gobierno corrupto que se ha servido descaradamente, que miente y simula humanismo”.

No falta decir que se refiere a la administración local de Enrique Rivas Cuéllar, enloquecido por el poder que alcanzó en el 2016 y pretendía una candidatura federal que le fue negada desde Palacio de Gobierno, donde se decía “dedo chiquito” del que manda.

Descendiente de Carlos Cantú Rosas, fenómeno político de los años setentas del siglo pasado, Carmen dice que el municipio “sufre la peor administración de nuestra  historia” con un saqueo y corrupta red de privilegios.

Deja entrever que será la abanderada cuando comenta que “nuestro momento ha llegado, los tiempos de conquistar el futuro, de transformar la ciudad”.

Como el PAN no tenía gente capaz en aquella frontera, Lilia se medirá en las urnas con Yahleel Abdala Carmona, representante del PAN-PRI y la mescolanza de facto que integraron.

En la UAT el Rector José Andrés Suárez Fernández encabezó el reconocimiento y homenaje póstumo que la comunidad universitaria rindió al maestro César Carranza Aveldaño, fallecido siendo director de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano, en Victoria.

Y en la capital por cierto, teníamos años de no escuchar alguna flor del comercio organizado para la autoridad municipal. Con Xicoténcatl González Uresti fueron puros pleitos. Ahora hay afinidad de propósitos con la alcaldesa Pilar Gómez Leal, como son las palabras del líder de la CANACO, José Luis Loperena González al arrancar el programa “Febrero Rebajado”, que busca reactivar la economía local.

Deja un comentario