POR  FERNANDO   ACUÑA  PIÑEIRO

 

El crecimiento político de Eduardo, “Lalo” Gattas,  es un hecho inocultable, en la capital del estado. No lo decimos nosotros, sino las encuestas  que para muchos son un fiel reflejo del activismo político  desarrollado  por el empresario  victorense, hoy convertido en el virtual puntero  de la carrera por la alcaldía  capitalina.

Aquí el punto esencial, no  es ya el tema interno del morenismo, donde Gattas   es un indiscutible referente del cambio, anhelado por los victorenses, sino  que, el crecimiento  del potencial candidato a la alcaldía, es hacia el escenario de lo que será  la  lucha en el marco de la elección  constitucional del 2021, y en la cual, ya desde ahora, está empezando a dejar atrás a adversarios panistas, tales como Pilar Gómez  y Arturo Soto.

Dicha circunstancia podría ser definitiva, a la hora en que MORENA  determine la candidatura a la alcaldía por ciudad Victoria. Pues lo que se quiere, no es quien grille y divida hacia el interior, sino más bien, se elegirá  a aquel  cuadro que demuestre crecimiento y predominio político-electoral, ante el panismo. El indiscutible crecimiento político  de Gattas  apunta en ese sentido.

Llegados a este punto, déjeme decirle, que  es mentira que cualquier abanderado morenista le puede ganar a la candidata o al candidato que postule Acción Nacional.  Esto  ya  se demostró  en el pasado inmediato, por lo tanto, ahora, el Movimiento de Regeneración Nacional, deberá de enviar a un candidato fuerte,  con arraigo y conocimiento  del entorno victorense.

Existen varios factores que están catapultando a  Gattas rumbo a  la próxima alcaldía. Uno de ellos,  es  su calidad de  político de nuevo cuño, un producto netamente ciudadano, sin cola  que le pisen, y  con capacidad para  organizar a grandes sectores  populares  y clases medias.

De hecho, en la elección para los candidatos a  las diputaciones locales, en el 2019, Gattas  fue el gran desplazado. Pero no se rindió y  durante todos estos meses ha construido una sólida organización que    apunta hacia 450 comités de 40 personas en promedio.

Los panistas saben que, más allá  de tener que luchar contra el factor Xico y su pésima labor al frente   de la comuna victorense, se enfrentarían a un candidato  como Gattas, que no es improvisado, y que tiene el conocimiento  de la problemática que aqueja a la población de ciudad Victoria.

Es muy probable también que Gattas  le quite votos al PRI, y que un considerable número de ciudadanos y activistas,  que están decepcionados del Revolucionario Institucional,  cambien  su apuesta por el aspirante morenista a la alcaldía.

Como le digo, el morenista Eduardo Abraham, Gattas  Báez, trae un paso fuerte y muy seguro, rumbo al Palacio del diecisiete  Hidalgo. El tema de Lalo ya no es la interna, sino su crecimiento político, que ha logrado ya alcanzar y rebasar  a los panistas  más pintados.

Si  como ya se anticipa, en el 2021, MORENA  habrá de impulsar a sus mejores  cuadros políticos, Gattas  es el más indicado, para borrar el color azul  en la capital victorense. Y para instalar por primera vez en la historia, un ayuntamiento emanado de MORENA, en el centro político de Tamaulipas.

——MARIO LOPEZ  TRAE UN INTENSO RITMO DE TRABAJO EN MATAMOROS—SERÁ ANFITRION DEL PRESIDENTE AMLO-

En lo que constituye  sin duda, una de las etapas más  productivas  en materia de obras y servicios para el pueblo matamorense, el alcalde Mario López  Hernández, acaba  de entregarle  a la comuna, cuatro camiones compactadores  de basura.

Desde que dio inicio la  actual administración municipal,  el sello  característico  de la administración presidida por Mario López, ha sido el de supervisar  obras de pavimentación, de alumbrado, de infraestructura educativa, de mejoramiento de caminos rurales .

De tal manera que, la visita del Presidente de la república a  Matamoros, el próximo  fin de semana,  encontrará  a un Matamoros unido en torno a  un poderoso  motor de la política pública y la gestoría en el municipio. Grandes  obras urbanas, esperan el corte de listón por parte del Presidente de la república, en Matamoros.