Hospitales son vulnerables ante contingencia de Covid-19; se infectan médicos y enfermeras

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Por Juan Sánchez-Mendoza

 

Los hospitales, por su propia naturaleza, registran en sus instalaciones una gran variedad de bacterias y microorganismos, por lo que (aún con el aseo, limpieza profunda y sanitización cotidiana) el personal médico, paramédico, de enfermería y administrativo, está expuesto a contraer infecciones.

Supuestamente las medidas higiénicas practicadas en esos sanatorios son tan estrictas que difícilmente hacia su interior habría contagios –eso es lo que presumen sus autoridades–, pero Usted ya ve que no es así.

También son vulnerables.

Como ahora ocurre con el coronavirus en tres nosocomios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) –Tlalnepantla (Estado de México), Los Cabos (Baja California Sur) y Monclova (Coahuila)–, aun cuando el director general del organismo, Zoé Alejandro Robledo Aburto, pretenda ocultar los hechos.

En el Hospital General Regional número 72 del IMSS (Tlalnepantla) 19 de 26 residentes de medicina interna y 7 estudiantes internos han resultado contagiados, por lo que a través de una carta dirigida al secretario de Salud (Jorge Alcocer Varela) exigen que Zoé se disculpe públicamente, por negar que existan casos de infección entre el personal ahí adscrito.

Además, le requieren que se les otorguen los insumos suficientes para el diagnóstico, valoración y tratamiento de los pacientes. No sólo del Covd-19 sino para el resto que se encuentra en situación de extrema importancia y, por si fuera poco, denuncian omisiones y la falta de equipo de protección personal, así como capacitación para manejar la epidemia, lo que quizá fue la causa del contagio del personal.

Extraoficialmente se habla de 42 casos, pero las autoridades ‘guardan’ silencio sepulcral.

Incluido el gobernador Alfredo del Mazo Maza.

Respecto al Hospital General de Subzona Nº 26 con Medicina Familiar  asentado en un poblado del municipio Los Cabos (BCS) –Cabo San Lucas, se llama–, se sabe que desde el día 2, a la fecha, ha alcanzado el contagio de 42 empleados.

El IMSS reconoce esa cifra, pero advierte que su estado es estable sin haber requerido, ninguno de ellos, ventilación asistida; que están aislados y con vigilancia domiciliaria.

Al respecto, consigna el diario El País: “Dos días antes de que se diera a conocer el contagio masivo, se anunció que la clínica 26 de Cabo San Lucas tenía la capacidad para concentrarse en enfermos de coronavirus y que iba a ser un hospital de referencia. En las últimas semanas varios grupos de ciudadanos se organizaron para recolectar materiales para el hospital. La delegación local del IMSS catalogó las convocatorias como ‘información falsa’ y dijo que los insumos que se tenían eran suficientes, aunque después borró la publicación. ‘Los compañeros del IMSS necesitan tu apoyo, el que se proporciona es insuficiente’, insisten las convocatorias”.

Y nada ha hecho el gobernador Carlos Mendoza Davis.

En Monclova, concretamente en el Hospital de Zona 7, igual del IMSS, más de 40 trabajadores han resultado infectados; de ellos han fallecido tres médicos y el resto, según informes oficiales, se mantienen aislados. Y ‘sólo han recibido tratamiento ambulatorio. No son pacientes graves’, justifica la autoridad estatal.

Y a raíz de ello –aunque no lo reconozca–, el Gobierno estatal, bajo el mandato de Miguel Ángel Riquelme Solís, empezó a entregar el equipo de protección que desde hace semanas reclamaba el personal médico.

Cierto, lo gestionó el mandatario estatal, como la remoción del director del IMSS, pero eso no lo exime de responsabilidad, ya que por andar en ‘la grilla’ se olvidó que primero son sus gobernados y después su codicia.

Y es aquí cuando más aflora su connivencia con la federación, ya que en lugar de ocuparse del problema dejó que Zoé decidiera al respecto.

En fin, el IMSS tiene más de 12 millones de afiliados y 4,000 unidades médicas en el país.

¿Se imagina si en cada una de esas unidades apareciera al menos un caso positivo?

Considerando la evaluación del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, éste infectaría a otros ocho y esos ochos cada uno a otros tantos… y en consecuencia habría tantos o más infectados que en otras latitudes.

En fin, hay que apoyar a los médicos, enfermeras, paramédicos y todo personal administrativo de los hospitales, pues, aunque a veces hoscos, en su trato, también se juegan la vida por la humanidad.

Lo peor del caso, es que los mismos médicos y enfermeras de algunos hospitales reclaman su cierre, pues dicen que la situación es incontrolable.

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