Desde esta esquina

Por Melitón Guevara Castillo

 

Magnifica, sorprendente, llena de emoción fue la conferencia que dio Susana Alanís Villarreal sobre la cuera tamaulipeca, a la que califica como parte de la identidad tamaulipeca.

Explicó que su familia, sus papás, su esposo y ella, son bailarines.

Sorprendente porque, en principio, primero ella sentenció que la cuera nació en Bustamante; que al final de la conferencia ratificó el cronista de ese municipio y un miembro de la familia Reina, que ha hecho famosa la cuera.

En segundo lugar, porque explicó que hoy en día buena parte de las cueras, vaya pues, ya no son cueras, puesto que hay tres componentes: el cuero, semisintéticas y sintéticas.

Al final, puesta al frente de un grupo de bailarines, ubicó que de los 5 trajes sólo uno era estrictamente cuera.

La cuera tamaulipeca se distingue porque, en el grupo de las grecas o figuras, en medio está estampado el escudo de Tamaulipas.

Es una prenda que, históricamente, se atribuye su decisión de elaborarla al Gral. Alberto Carrera Torres.

Hoy en día, sin embargo, es una prenda que usan artistas y personalidades de todo el mundo.

Por cierto, en un tiempo la cuera sólo la usaban los hombres, y fue en el gobierno de Norberto Treviño Zapata que se convocó a un concurso para el diseño y elaboración del mismo. Desde entonces, tanto el hombre como la mujer, engalanan eventos luciendo una cuera tamaulipeca.

¿Por qué se utilizan, ahora, componentes sintéticos o semisintéticos?

Elaborar una cuera no es de un día para otro: hay que seleccionar el cuero, hacer los cortes, coserlas y pegar las figuras… y la confección de una prenda requiere, mínimo, hasta 8 ó 10 cueros y ya es difícil conseguirlos.

Explicó Susana que ante los altos precios de la cuera, ellos como bailarines, decidieron afrontar el reto de convertirse en productores o confeccionadores de la misma.

Así, hoy en día, son una familia más que se dedica a difundir, confeccionar y a promover la Cuera Tamaulipeca.

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