Por Melitón Guevara Castillo 

 

Este jueves 6 da inicio la reactivación del sistema educativo nacional. Inician las inscripciones y se contempla que para el día 24 de agosto inicien las clases. El Gobierno federal hizo el anuncio de que las clases serán por televisión, en tanto que en Tamaulipas el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca anuncio que se combina la tv con internet. 

El Covid-19 ya cambió por completo nuestra realidad. A unos, de plano, les quitó la vida; a otros, les dejo sufrimiento y dolor; pero a buena parte de la población los dejo sin chamba, sin negocios. Su impacto ha sido general y visto en términos específicos se puede afirmar que vino y transformo ya todo el proceso educativo. 

¿Perderán su empleo algunos profesores? 

Modelo tradicional 

Para certificar la educación y la formación profesional, en mi caso, fue necesario asistir a clases 16 años, desde la primaria hasta concluir la universidad. 

No había régimen de asistencia libre, contaba y bien que contaba la asistencia. El profesor depositó día tras día conocimientos adquiridos en un aula, a la cual había que llevar, por decir, un uniforme (primario y secundario). Tomar apuntes y tareas. 

Para los niveles de kínder, primaria y secundaria siempre fue, o ha sido, un viacrucis para las familias. Una angustia ver cómo se aproximaba el día de la inscripción y tener para pagar la ‘cuota voluntaria’ y luego comprar cuadernos y demás material educativo que se prescribe como mínimo. 

Y siempre, el pleito con las cuotas internas y el reclamo de que la educación básica es ‘gratuita’. 

Educación en la pandemia 

El covid-19 dio al traste con la educación formal, presencial. Suspendidas las clases presenciales fue necesario aterrizar otros instrumentos; entre ellos, que las clases sean vía internet, donde el maestro, desde su casa, se conectaba a una plataforma y en casa el alumno hacia lo mismo. 

Ahora será diferente: ya no tendrá que ponerse un uniforme, ni levantarse muy temprano. Basta, en Tamaulipas, tener una tv, disponer de una computadora con acceso a internet. 

Siempre, ya ni la cuenta llevamos, hemos sido calificados como reprobados en matemáticas, español y en inglés. 

¿Aumentará nuestra deficiencia educativa o se verá estimulada con el uso de la nuevas tecnologías. ¿Qué sucederá, por decir, con la familia que no tenga tv o que tenga computadora, pero no internet? 

Lo cierto es que el alumno al ya no estar encerrado tanto tiempo en la escuela, se sentirá más libre. 

La nueva dinámica 

Por lo pronto, para el ciclo que recién inicia, los alumnos ya no tendrán que comprar de manera obligatoria el uniforme. Y en lo personal me pregunto: ¿Seguirán pagando las cuotas voluntarias? Entendemos que estas siempre han sido útiles para el pago de trabajos, digamos, de conservación, de mantenimiento, entre otras cosas. Porque las escuelas ahí están, que no se usen, ya es otra cosa… pero además un día recobraremos la normalidad. 

El hecho de haber concluido un periodo escolar sin clases presenciales, de iniciar otro en las mismas condiciones, dará la experiencia y las herramientas para que en los ciclos escolares subsecuentes, tanto la televisión como el internet sean herramientas complementarias, no sustitutas. 

Lo importante es que la educación tiene que continuar. El papel y el rol del maestro, como del alumno, se transformara de manera constante. 

Creatividad e imaginación 

Las nuevas generaciones son más digitales, atrás queda nuestra generación análoga. 

Observo cómo los niños y adolescentes son expertos, no tienen miedo, para el manejo de la cuestión digital. Así que, espero, con imaginación y creatividad estas nuevas generaciones que ya serán educadas con nuevas herramientas tecnológicas sean mejores y superen, con creces, a la nuestra.