Por: Felipe Martínez Chávez.

 

La plaza electoral más disputada en Tamaulipas es Reynosa. Millones de pesos se han gastado y “lloverá” más el día de la elección.

Sin embargo producen risa los reportes que partidos y candidatos han enviado a fiscalización del INE.

El sistema y procedimientos están agotados, evaden descaradamente sin que se finquen responsabilidades. El árbitro espera cruzado de brazos a que le brinden la información que les de su gana.

Los escasos fiscalizadores no son suficientes para revisar y auditar operaciones de cientos y miles de candidatos. Algo deben hacer de urgencia porque el siguiente proceso, el de Gobernador en 2022, está próximo.

Hablando de Reynosa, un dato nos dice que el partido millonario, Acción Nacional, ha desembolsado en aquel municipio un millón 550 mil varos para la campaña de Jesús María “Chuma” Moreno, lo que significa el 5.5 por ciento del “tope”  de gastos.

De esa cifra los militantes y simpatizantes aportaron “en especie” 441 mil devaluados.

Uno de los aportantes es Ariel Longoria García, jefe de Desarrollo del Gobierno del Estado, con 152 mil, y el resto Tomás Robinson Terán y Jorge Eduardo Gómez Flores ¿qué aportaron? ¿su presencia?.

Parece una burla para el Instituto. Los sujetos obligados hacen como que informan, y el supervisor como que revisa. Digamos que es un trabajo de complicidades.

Nadie les cree. Solo hay un dato que debe ser cierto: Que el propio Ibarra ha sacado de su cartera la suma de 18 mil para meterlos a campaña, y un millón que le mandó el CDE azul.

Una tremenda farsa la de los partidos y hasta independientes.

La fiscalización ya no da más. No es por Internet como el Instituto puede supervisar gastos. Necesita crear formas eficaces para combatir a los “mapaches”, compra de sufragios y en  general la corrupción entre el que compra el voto y el que lo vende.

Otro candidato “fuerte” en aquella frontera, Carlos Peña Ortiz, de Morena, reporta al órgano haber gastado en el mismo tramo de cinco semanas, la “friolera” de 128 mil pesos que representan el 0.47 por ciento del tope.

Los simpatizantes que le han aportado a Makito: Juan Antonio Acevedo Cano y Zita del Carmen Guadarrama Alemán ¿y la mamá?.

Tienen miedo. No quieren rebasar topes. El riesgo es que la elección les sea anulada, algo que en Tamaulipas no hemos observado en los últimos 50 años, y vemos muy lejos todavía.

Ellos son los contendientes que traen el morral cargado ¿se creerá el INE?.  Esperaremos  a que el fiscalizador rinda informes después de las campañas.

Según sus reportes, el tricolor de allá mismo, Benito Sáenz Barella, ha gastado 500 mil varos. Tampoco creíble.

Poquito más arriba, en Nuevo Laredo las cosas andan con las mismas mentiras cuando Yahleel Abdala Carmona tiene registro de haber gastado 2.8 melones y le “quedan” libres 13.3.

Una de las contrincantes más fuertes de aquella plaza, Carmen Lilia Canturosas, de Morena, ya invirtió 586 mil, todos transferidos por el comité estatal de su partido.

Por si a usted le interesa Victoria, Eduardo Garza García, de Redes Sociales Progresistas, trae la “resortera” bien afilada y ha dispuesto 15 mil del águila, en tanto que el “independiente” Alejandro Caraveo Real, diez mil.

Es tiempo que los del INE se dejen de hacer guajes y le pongan atención al tema. Las candidaturas pueden cancelarse no solo por rebasar los topes sino por no reportar.

Aquí mismo en Victoria, Pilar Gómez Leal, la panista, informa haber pasado la charola entre 34 militantes que le aportaron en 440 mil pesotes en “especie”, que bien pudieron ser renta de sillas o comidas, servicios de contabilidad como Angel Jiménez Ramírez, o la asesoría de Francisco Javier Leal Rosales, también proveedor de dependencias del gobierno.

La verdad es que el mercado del voto está en su apogeo y no se sabe que los fiscalizadores hagan su tarea, a menos que se las tengan guardada para el final y aplicar multas.

Transas hay por todos lados. Este martes el candidato de Fuerza Social por México a la diputación por el VI distrito, Jorge de la Rosa, denunció que sus líderes nacionales reportaron al INE haberle entregado más de un millón 700 mil pesos, que no han caído a su cuenta.

Ya presentó la denuncia en la Cdmx en contra de Pedro Haces y Pablo Enrique Gutiérrez Mondragón, encargados de mamarse las prerrogativas.

En otros temas, cuando la pandemia de coronavirus amaina, el regreso a clases en la UAT está muy próximo. La facultad de Enfermería Victoria recibió el distingo de Escuela Segura, otorgado por el Comité Estatal de Seguridad en Salud a través de la Coepris.

Quiere decir que la institución cumple permanentemente con los protocolos y medidas de protección sanitaria para evitar la propagación y contagio del Covid 19.

De nivel básico, este martes se publicó en el Periódico Oficial que once escuelas de los municipios de  Méndez, Ocampo, Gómez Farías, Palmillas, Díaz Ordaz, Camargo y Aldama (once primarias y una secundaria), volverán  a clases presenciales. El monstruo va cediendo.

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