La metamorfosis en la que estamos

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Por Eusebio Ruiz Ruiz

En lo individual, familiar y social se va dando una metamorfosis, ¿en qué nos vamos transformando o en qué nos transforman?

La transformación va a todo galope, de pronto lo inaceptable o descabellado es aceptado.
Vamos por partes, explico con el ejemplo de la esclavitud.

En principio, en un mundo donde hablamos mucho de libertad, dignidad de las personas, respeto por la integridad física y psíquica, cuidado de la salud física y mental, calidad de vida y derechos humanos en general, la esclavitud es rechazada, no hay razones para aceptarla. Por el lado que lo viéramos sería repugnante que en nuestra sociedad hubiera esclavos.

Sin embargo, a la ciencia no se le debe de escapar ningún tema, en consecuencia, un grupo de intelectuales, haciendo uso de sus conocimientos y del derecho a la libertad de pensamiento y expresión, comentan, analizan, critican, ven los pros y los contras de la esclavitud en el pasado y en la actualidad.

Surgen los argumentos históricos, filosóficos, culturales, antropológicos y étnicos en torno al tema.

Las opiniones son diferentes, se encuentran las imparciales, las que defienden y las que rechazan la esclavitud. Voces de gente “preparada” con criterio de autoridad da ejemplos de cómo en algunos lugares la esclavitud es o ha sido normal, las declaraciones “autorizadas” empiezan a tener fuerza en la comunidad, se va pasando del rechazo a una actitud más “abierta” o al menos neutral.

Al mismo tiempo se va preparando a un grupo de supuestos esclavos y amos modernos, a los que se les respeta el anonimato, ambos tipos de personas hablan de sus experiencias positivas y negativas. Entre ellos habrá algún supuesto esclavo que resaltará lo positivo de su condición.

Por supuesto que esto es noticia y novedad, será tomado y difundido por los medios de comunicación, llegará una y otra vez a los oídos y cerebros de los receptores.

La esclavitud vista como inaceptable, ahora está en discusión. Las mentes se van “abriendo”.

En un segundo momento se tiene como objetivo que se acepte la esclavitud, después de todo ya hay un avance al estar en discusión el tema.

Para lograrlo se buscarán fundamentos “científicos”, además de ejemplos concretos y reales que los avalen, por ejemplo, Josefina Bakhita desde niña fue esclava, fue tratada con brutalidad, sin embargo, le caracterizaron la bondad, generosidad, caridad y alegría, incluso ha sido canonizada por la Iglesia, lo que demuestra que la esclavitud no daña psicológicamente a las personas; Platón también fue esclavo, sin embargo es uno de los más grandes pensadores en la historia humana, además era una persona fuerte, con esto se prueba que la esclavitud no necesariamente daña lo físico y lo mental. Se puede pensar, con estos ejemplos que la esclavitud fortaleció en lo físico, en lo intelectual y en lo humano a estas dos personas; el filósofo Aristóteles decía que hay personas que nacieron para ser esclavos y otras para ser amos, unos son naturalmente débiles y otros naturalmente fuertes, la esclavitud es natural en el hombre; la Biblia no condena la esclavitud, solo la regula.

La esclavitud no implica peligro para la humanidad.

Ya con estas “conclusiones” se puede calificar públicamente de intransigentes, mentes estrechas, fanáticos, ignorantes e intolerantes a quienes se opongan a la esclavitud, debido a que no están al tanto de las últimas “investigaciones” sobre el tema.

Como parte de las libertades del ser humano está la de ser esclavo, debido a que hay personas que no tienen las habilidades para ser líder, mandar, emprender o ser amo, además “con mi persona y con mi cuerpo yo puedo hacer lo que quiera”.

Como el término “esclavo” suena mal, se le debe buscar un eufemismo, por ejemplo: “servidores por excelencia”; debe encontrarse también un eufemismo para el vocablo “amo”, se les puede llamar “protector de los servidores por excelencia”. Tengamos presente que los eufemismos sirven para que no se escuche la palabra de manera ofensiva, que suene suave (aquí tenemos la deconstrucción del lenguaje, tan de moda en nuestros tiempos).

Los grupos de presión, interesados en tener “servidores por excelencia”, con el apoyo de medios de comunicación comprados, irán convirtiendo en aceptable lo que en el inicio era incuestionablemente rechazado.

La organización de los grupos minoritarios y de presión van pensando de que manera legalizar la esclavitud, y en consecuencia no sancionar a los “protectores de los servidores por excelencia”.

Los esclavos y los amos se vuelven como algo respetable y aceptable. Ya no hay problema, se va abriendo el camino para que la esclavitud pueda ser legalizada, los que en su momento se opongan podrán ser sancionados por estar en contra de la ley.

Ahora, como tercer paso, se debe arrinconar a los que piensan diferente, al mismo tiempo que se propagan ideas a favor del “servicio por excelencia” (la esclavitud), ejemplo: “es tu donación a plenitud”, “con tu vida, tu persona y tu cuerpo puedes hacer lo que quieras”, “tienes derecho a ser feliz” “si servir de manera excelente te hace feliz, adelante” “servir de manera excelente es un derecho de todo ser humano libre”, “Una persona libre puede escoger el servicio por excelencia”.

Los que aún no aceptan la esclavitud, son los retrógrados, fundamentalistas, conservadores, anticuados, inquisidores y se les inventaría un término: “servirefóbicos” (los que tienen miedo, temor u odio al servicio).

Expertos y comunicólogos, que se han vendido al mejor postor, se encargarían de la difusión de estas ideas.

La esclavitud pasaría a ser algo razonable.
Lo que en el inicio repugnaba en esta etapa se vuelve sensato.

Brincamos a un 4º momento. Autoridades en el poder, políticos de distintos partidos, figuras públicas, medios de comunicación, grupos minoritarios y de presión que propagan la esclavitud hacen posible que en todas partes se hable con mucha mayor apertura del “servicio por excelencia”, de los “servidores por excelencia” y de los “protectores de los servidores por excelencia”, aparecen las series, las películas, las telenovelas, los anuncios, los videos, las revistas, los periódicos impresos y digitales, los espectáculos, los programas, las canciones populares, etc. La esclavitud se presenta como algo positivo, al mismo tiempo se ensalza a personajes reales o ficticios que tuvieron alguna experiencia del “servicio por excelencia”. Este fenómeno se vuelve masivo y se refuerza la imagen positiva.

Sigue el toque sentimental, los “protectores de los servidores por excelencia” son presentados como víctimas de una sociedad represora que les impide ayudar al prójimo, a los “servidores por excelencia”.

Ahora ya el asunto se convirtió en popular.

El terreno ya se preparó para que se dé el último salto, brincar de lo popular a lo político, la presión es fuerte, se preparan ya las iniciativas para legalizar la esclavitud, los grupos de presión se fortalecen, se falsifican las estadísticas y las encuestas, se establecen nuevos dogmas: “Los servidores por excelencia y los protectores de estos garantizan nuestro crecimiento como nación”, está permitido “el servicio por excelencia”.

Ahora sí, la mayor parte de los legisladores están a favor de la esclavitud, pero, no le llamen así que se oye feo, recuerden es “el servicio por excelencia”.

Legalizada la esclavitud, aparece el delito de “servirefobia”, todos los que se opongan a lo legalizado incurren en este delito.

La sociedad ya sufrió una terrible metamorfosis: Lo impensado, lo absurdo, lo descabellado, lo inmoral, lo rechazado, pasó a ser lo normal y legal, el que se oponga es castigado.

Mucho ojo con lo que escribo enseguida.
Así, entre sofismas, verdades manipuladas, verdades a medias, mentiras disfrazadas, supuestos estudios científicos, estadísticas falsas, etc. se va dando nuestra metamorfosis.

Esto que le acabo de comentar con el ejemplo de la esclavitud, tiene 5 etapas:
Primera: de lo impensable a lo radical.
Segunda: de lo radical a lo aceptable.
Tercera: de lo aceptable a lo sensato.
Cuarta: de lo sensato a lo popular.
Quinta: de lo popular a lo político.

Se trata de una técnica llamada “La ventana de Overton”, en honor a su creador Joseph P. Overton, describe cómo se va transformando la opinión pública en una sociedad, lo malo pasa a ser lo más adecuado, las ideas más aberrantes son aceptadas con naturalidad, mientras que lo positivo pasa a ser lo peor y lo más bajo.
Con la ventana de Overton se puede legalizar cualquier cosa, tiene un sin número de aplicaciones.

La ventana de Overton se ha usado o se puede poner en práctica en muchas de las realidades que estamos viviendo: El uso de la mariguana con fines recreativos, los matrimonios igualitarios, el incesto, el aborto, la adopción homoparental, el infanticidio, la eugenesia, la transexualidad, el bestialismo, el matrimonio con niños o niñas, el matrimonio poliamoroso la ideología de género, la aceptación de una dictadura política, el fanatismo en torno a un gobernante, la trata de personas, la explotación de los trabajadores, etc.

Termino con la pregunta que inicié y con otras más:

¿En qué nos vamos transformando o en qué nos transforman?
¿No le preocupa?
¿Debemos quedarnos con los brazos cruzados?
¿Se vale quedarnos en silencio?
¿Qué estamos haciendo?
¿Qué debemos hacer?

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