Lidera Matamoros, en vacunación

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Por Fernando Acuña Piñeiro

 

A Dios rogando y con el mazo dando. El Ayuntamiento de Matamoros se acaba de colocar a la vanguardia de la estrategia preventiva contra enfermedades como el sarampión, que en 2016 se creía ya erradicado en Latinoamérica, pero que hoy está marcando cierta línea de retorno dentro del cuadro de las enfermedades infecciosas en nuestro continente, incluyendo a México.

En el 2018, el sarampión reapareció en Argentina y en Ecuador. Pero también en países como Estados Unidos. En mi opinión, todo ello se debe a que vivimos una era de intensa movilidad de personas a nivel mundial. Eventos masivos  de carácter internacional como el futbol, durante la Copa Sub 20 en Colombia, o íconos culturales y recreativos como Disneylandia, han provocado contagios de una enfermedad que se creía ya superada.

En el marco de la pandemia global del coronavirus, cobra mucha importancia el hecho de que las políticas públicas en materia de salud volteen a ver también otros frentes sanitarios, como este que le menciono, pues el sarampión ataca a la población infantil con mayor fuerza.

En este caso resulta muy meritorio el reforzamiento de las medidas preventivas que el alcalde Mario Alberto López Hernández viene realizando, girando instrucciones precisas a sus colaboradores del área.

¿Cómo lo están haciendo? Bueno, me entero que se acaban de sumar a un programa federal denominado ‘Por el bienestar de la familia y de México, vacúnalos’.

El propósito de dicha estrategia es aplicar la vacuna triple viral a los niños menores de 6 años, para blindarlos contra tres padecimientos: el sarampión, las paperas y la rubeola. Su operatividad en el terreno de la medicina pública no es muy antiguo, pues data del año de 1970, a la fecha. Hasta hace algunos años se habían aplicado 500 millones de dosis en el mundo.

Tal vez algún día se pueda decir lo mismo de una vacuna contra el coronavirus que ahora tiene contra la pared a la población del planeta.

Mientras tanto, la secretaria de Salud municipal de Matamoros, Nidia Ruiz, acaba de anunciar que por instrucciones del alcalde, López Hernández, se intensificará la campaña de vacunación en este municipio. Sabemos que existe población en tránsito. Y esto vuelve más trascendente la política de salud trazada  por el Ayuntamiento.

Las acciones de vacunación se ubican en la Presidencia Municipal, de 8 de la mañana a 2 de la tarde. Mientras que en la Tercera Jurisdicción Sanitaria se atiende de lunes a domingo, de las 8 a las 20 horas.

Bien por el Ayuntamiento matamorense, que no se ha paralizado por la contingencia y está respondiendo con efectivas estrategias preventivas en el campo de la salud pública.

El PRI, calladito y en su zona de confort: Resulta muy extraño que en estos tiempos en que la población tamaulipeca requiere del apoyo por parte de quienes socialmente la representan, en el escenario político y en términos de gestión ciudadana, el Partido Revolucionario Institucional se encuentre refugiado en una extraña cuarentena de acciones y de declaraciones.

Y más aun, cuando existen tema de vital importancia, como las políticas de salud estatal y federal que se contraponen y es hora que no logran una efectiva coordinación. El PRI de Edgar Melhem esconde la cabeza. Pareciera que dicho partido, que en el pasado llegó a liderar  las grandes causas sociales, hoy se encuentra burocratizado.

¿Será acaso que el célebre organismo político, que alguna vez brilló en las alturas del escenario nacional y estatal, hoy se encuentra muy lejos de hacer honor a su segundo apellido de Revolucionario..?

¿O será que el PRI de Melhem se ha tomado muy en serio las recomendaciones sanitarias de doña Gloria Molina y de López Gatell, de usar tapabocas y de quedarse en casita? Lo cierto es que su silencio y su calculadora apatía no abonan para nada a a la dinámica de la vida democrática en nuestro estado.

Y sí, en cambio, acentúa de una manera triste  y desconsoladora la ausencia de oposición en nuestro estado.

Oposición responsable, ha dicho la dirigencia estatal. Pero ya ni siquiera eso. Esperemos que se pongan las pilas. Porque la gente ya empieza a murmurar que son una dependencia más en el estado… o peor aun: un florero de tres colores.

Posdata: ¿Un paciente amnésico que despertará con mucho apetito en el 2021, para ver que le convidan en el comedor azul o moreno?

Me doy.

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