POR: ALEJANDRO GOVEA TORRES

 

Los integrantes de la Alianza Federalista de Gobernadores (Afego) sabían que el presidente Andrés Manuel López Obrador nunca les haría caso cuando exigieron el cese del Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez por el evidente fracaso de la estrategia gubernamental en contra del coronavirus, pero nunca se imaginaron que el tabasqueño le otorgaría aún más poder para demostrar el aprecio y admiración que tiene el funcionario conocido ahora en redes sociales como el “rockstar” de la 4° Transformación.

          Y no conforme con ignorar la exigencia de la Afego, López Obrador dio a conocer un día antes de la reunión de él con los integrantes de la Convención Nacional de Gobernadores (Conago) en San Luis Potosí, que la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud asumirá el control de varios organismos autónomos del Sector Salud, entre los que destacan la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios(Cofepris) y la Comisión Nacional contra las Adicciones(Conadic) y de otras 11 oficinas gubernamentales.

          A propósito, a pesar de que varios gobernadores del PRI y de Morena, como fue el caso de Omar Fayad Meneses de Hidalgo y de Cuitláhuac García Jiménez de Veracruz, respectivamente, calificaron de exitosa la reunión de San Luis Potosí, lo cierto fue que no se logró nada porque López Obrador se negó rotundamente ha cambiar el Pacto Fiscal Federal, además los gobernadores se deberán de conformar con las asignaciones mensuales que reciben para atender la crisis sanitaria del coronavirus en sus respectivos estados.

          En contraste, otros gobernadores anunciaron que dejarán de pertenecer a la Conago porque no ha logrado nada a favor de los estados y sólo sirve de escaparate para los intereses del gobierno federal en turno, sobre todo ahora que ni siquiera existe un intercambio de opiniones.

          Incluso, el gobernador independiente de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como El Bronco, de plano declaró que la Conago se ha convertido en un “Club de Tobi”.

          En tanto que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, abandonó de inmediato la reunión de San Luis Potosí y ni siquiera se quedó para la foto oficial del evento que no sirvió de nada.

          Otros gobernadores, como fue el caso de Francisco García Cabeza de Vaca, no acudieron a la comida que organizó el actual presidente de la Conago y gobernador de San Luis Potosí, Juan Manuel Carreras López.

          De regreso con las nuevas atribuciones que tendrá el “rockstar” de la 4° Transformación, ojalá no se equivoque el presidente López Obrador con entregarle más poder al Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, puesto que sería muy grave que tome decisiones equivocadas en torno a las atribuciones que tiene la Cofepris y la Conadic, como lo ha hecho en la estrategia en contra de la crisis del coronavirus en nuestro país.

          Y por más que López Obrador trate de minimizar la crítica situación que se vive por la pandemia del coronavirus, las cifras oficiales indican claramente que López-Gatell Ramírez se equivocó completamente, incluso entre hoy y mañana a más tardar se llegará a la cifra de los 60 mil muertos, es decir el “escenario catastrófico” que confirma el fracaso de la estrategia disque exitosa.

El 4 de junio el funcionario dijo que la estimación de fallecimientos por el coronavirus realizada por el gobierno federal era de 30 a 35 mil personas, sin embargo, en un escenario “muy catastrófico” se preveía llegar hasta las 60 mil.

López-Gatell Ramírez explicó que dichas estimaciones se hicieron desde febrero, antes de que se reportara el primer caso positivo en el país, con base a la información de la pandemia en Wuhan, China.

          Y hablando de fracasos, no se equivocaron los analistas que criticaron la forma en que se designó a Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), puesto que una vez más se vio envuelta en el escándalo por nombrar a un sedicente periodista, de nombre Arturo Tapia Lugo, como Director de Difusión de la Dirección General de Comunicación Social.

          Resulta que el nombramiento de Tapia Lugo provocó que las redes sociales se inundaran de críticas en contra de la titular de la CNDH, luego de que su nuevo colaborador fue identificado como el sujeto que golpeó a una empleada de un local de venta de celulares, ubicado en la estación Tlalnepantla del Tren Interurbano de la Ciudad de México.

          Este nuevo escándalo confirma que la señora Piedra Ibarra no tiene la capacidad para estar al frente de la CNDH, incluso en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se revisa la posibilidad de impugnar por vía del amparo la designación de ella, luego de que no cumplía con los requisitos para asumir el cargo que le fue conferido por el Senado.

El amparo fue interpuesto por Adrián Franco Zevada, ex comisionado de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), quien argumentó que la designación carece de legalidad.

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