El Patinadero

 

Por Juan Antonio Montoya Báez

 

En diversas estructuras del poder se acercan pequeñas rebeliones originadas por decisiones que consideran inadecuadas o ausencia de consensos, pero que son al final situaciones fáciles de arreglar cuando se tiene una mano izquierda.

En el Congreso del estado iniciaron los problemas con los nombramientos del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información de Tamaulipas, el cual le fue encargado sacar de la manera más limpia posible, pues los nominados ya venían palomeados y con indicaciones precisas para trabajar.

La convocatoria emitida establecía que debían elegirse tres comisionados, uno por 7 años, otro por cinco años y uno más de tres años.

Eran 22 los que se anotaron, 19 fueron sacrificados al creer en ese juego tonto de la democracia y la limpieza para nominar a los mejores elementos, demasiado crédulos en un partido donde todos ya sabían cuál sería el resultado final.

De antemano la indicación que se giró en el Congreso del estado era que cuidarán las formas con todas las corrientes políticas para que no hicieran escarnio, que no atacaran y se sometieran a las instrucciones. El poder en el Congreso debería de plasmarse y sentirse.

El paso inicial se consiguió, los nuevos comisionados fueron elegidos con la aprobación plena del Poder Legislativo y se declaran listos para comenzar.

En el papel el ITAIT es un organismo público, especializado, independiente, imparcial y colegiado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, con autonomía técnica que le permitirá transparentar el ejercicio de la función pública y desnudar el ejercicio del poder al permitir el acceso a la información.

El ITAIT regula con su función a todos los organismos de Gobierno y obliga transparentar el acceso a su información, pero también permite proteger datos personales que obran en su poder.

Sin embargo, no todo salió tan limpio como se demandó. La dirigencia del Partido del Trabajo anunció que interpondrá un amparo para que se dé marcha atrás a los nombramientos de los nuevos consejeros del ITAIT, al considerar que los elegidos no reúnen los requisitos para ocupar los cargos.

“Debe aclararse cuáles fueron las condiciones en que se dio este nombramiento de los comisionados ante el ITAIT”, dijo el líder del PT, Alejandro Ceniceros Martínez, quien agregó:

“Esto no es más que una desfachatez, hay que denunciar, se va a revisar la posibilidad de hacer un amparo. Están haciendo lo que quieren, burlándose de los ciudadanos de una manera descarada”.

Esta es una primera rebelión, pues no se midieron en la elección, pues todos los diputados votaron con una uniformidad sorprendente, fueron exhibidos, masticados y expulsados.

Es un hecho de que no procederá el amparo, sin embargo la inconformidad en contra de las decisiones legislativas sólo es una cuestión de una mala política por parte de Gerardo Peña, quien tendría que atender en el futuro lluvias de amparos por sus decisiones tomadas a golpe de pulmón, sin consensos, ni acuerdos previos.

La política se ausentó, cuando todo mundo sabe que es fácil dialogar y entenderse con Alejandro Ceniceros.

En el Palacio estatal también funcionarios de primera línea se inconforman con una serie de decisiones que tomaron las autoridades de Contraloría, pues no sirven para un mejor ejercicio de los recursos, pero sí para entrampar el avance de los trámites en todas las secretarias.

Los ingredientes ya están en el sartén, se cocinan las inconformidades.

Bueno, por hoy es todo.

Adiós y aguas con los patinazos…

Contacto: patinadero@hotmail.com

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