Por Fernando Acuña Piñeiro

 

Decía Maquiavelo que la economía es hermana de sangre de la política. El gobierno panista tamaulipeco sabe muy bien de esta temática. Por eso llama poderosamente la atención la reciente mega inyección de recursos al sur porteño, donde en el 2016 los vientos del cambio de aquel entonces obtuvieron una votación considerable.

El reciente préstamo de cien millones de pesos, operado vía Congreso local (con la ventaja de que esta vez no se requiere el aval de la Secretaría de Hacienda federal), para el ayuntamiento panista de Tampico, ubica al puerto jaibo como la ciudad que es vista ya desde ahora por el cabecismo, como el bastión electoral clave para obtener los mejores resultados azules en la entidad, en el 2021.

Dichos recursos estarían enfocados a invertirlos en el proyecto turístico de la Laguna del Carpintero. Si a eso le agregamos la reciente modernización del mercado de abastos. Y algunos otros ’cariños’ en materia de infraestructura, fácilmente asoma la suspicacia de que la sucesión azul sigue soplando sobre las palmeras del sur.

Más directo: atrás de esta estrategia respira, también, la posibilidad de que el alcalde Jesús Nader represente ya, desde ahora, el plan B del gobernador Cabeza de Vaca, para que el político panista de apellido libanes sea considerado como una cada vez más poderosa opción, como abanderado a la gubernatura en el 2022.

Y es que, mire usted, estimado lector, el trato que la marca ‘Tam’ le ha dado hasta ahora al puerto jaibo y al ayuntamiento de la tierra natal del grupo en el poder estatal, es muy diferente. Diríamos que radicalmente opuesto. A la alcaldesa Maki Ortiz (adversaria del cabecismo) la nomenclatura de Palacio le ha cerrado las puertas; una y otra vez, cuando la dama del palacio municipal reynosense ha tratado de aumentar los ingresos financieros por la vía  de los impuestos.

Ya la han bateado en varias ocasiones, desde el Congreso local.

Allá por 2018, le cancelaron sus pretensiones de cobrar una cuota por la recolección de basura. En esa ocasión, Maki buscaba obtener hasta 40 millones de pesos.

En el 2019, le volvieron a dar una revolcada política, al frenarla en su intención de aumentar los ingresos fiscales, en el ámbito de los asuntos prediales. Resulta obvio que el power panista en Tamaulipas no quiere a Maki, y tratará de cerrarle su avance político a como dé lugar.

Tal vez por ello la alcaldesa se ha refugiado con la 4T, o, al menos, en las fotografías suele enviar mensajes de este tipo.

Lo que se observa es que el Gobernador está viendo que se le puede complicar Reynosa. Y en consecuencia está dándose a la tarea de fortalecer a Tampico y probablemente lo haga también con Nuevo Laredo.

Pero la carta fuerte, para el jefe de las instituciones azules, sigue siendo la urbe jaiba.

El hecho es que todo acontecimiento que se produzca por estos tiempos hacia el interior de gobiernos, como el tamaulipeco, que se encuentra en la víspera de dos años electorales, de ninguna manera puede ser visto como un hecho aislado de los planes y estrategias concebidos desde el poder.

Ésta y otras señales permiten ver ya desde ahora que si las cosas se ponen difíciles en el 2022, podrían hablarle a Nader, desde Palacio.

El ‘Caballo Negro’ del sur, ni más ni menos.

Gobierno Federal oculta datos sobre investigación facturera: Es muy obvio que en recientes notas periodísticas aparecidas en los diarios nacionales, la Secretaría de Hacienda, y su ala recaudadora de impuestos, no da a conocer mayores detalles sobre  el nombre de las empresas que se encuentran involucradas en este tipo de affaire contable.

Lo único que le escuchamos decir a la señora Buenrostro, es que ya no va a ser como antes y que van a actuar contra quienes han defraudado al fisco mexicano con más de 55 mil millones de pesos

El punto es que se reservan los datos más importantes y la sociedad mexicana tiene derecho a saber dónde, quiénes de cuánto fue el daño.