Por Juan Sánchez-Mendoza

 

Mucho ruido ha causado la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador de conmemorar las fechas históricas precisamente al cumplirse el aniversario en que ocurrieron, pues con ello terminaría con al menos ¡cinco ‘puentes escolares’ largos durante el año!

¿Tiene o no razón?

¡Claro que sí, porque se reivindicarían los valores cívicos al celebrarse justamente en su día ésos acontecimientos en el sector oficial incluyendo a las escuelas!

¿Recuerda Usted cuándo fue la última vez que participó en una de las ceremonias para rendir honores a los personajes o las gestas heroicas?

Y vaya que son muchas o pocas, según el cristal con que se mire.

Lamentablemente ahora el grueso de la población lo ignora.   

Sobre todo, cuando las nuevas generaciones esperan el ‘puente largo’ sin saber o no importarles el por qué .

Aquí en México celebramos por todo. Y por todo queremos vacacionar atraídos por la usura turística que en la víspera de cada asueto bombardea al pueblo con ofertas para comprarle ‘paquetes’, sin ofrecerle al menos una remembranza de a qué obedece el ‘puente largo’.

Según dijo el modificador de las fechas conmemorativas –Vicente Fox Quesada–, en su decreto del cambio al Calendario Oficial, que entraron en vigor en 2007, fue para que el Gobierno federal promocionará a la industria turística nacional, sin importarle los valores cívicos.

Desde entonces, para conmemorar la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (5 de febrero), se recorrió hasta el primer lunes del mes; al tercer lunes de marzo el natalicio de Benito Juárez García –acontecido el día 21–; y al tercer lunes de noviembre el aniversario del inicio revolucionario de 1910, en lugar del día 20, cuando el pueblo se levantó en armas.

Por si fuera poco, Felipe Calderón Hinojosa también aplazó la celebración del Día del Trabajo (1 de mayo), para ser conmemorado el primer lunes del mes.

Y estas disposiciones, precisamente, son las que López Obrador tiene en mente revertir, para recuperar los valores cívicos nacionales, a partir del inicio del ciclo escolar 2021-2022.

Obviamente han distorsionado el tema los usureros de la industria turística.

Empero, Andrés Manuel explica el por qué su decisión:

“Es muy lamentable que en los últimos tiempos se haya dejado en el olvido estas fechas cívicas históricas –refiriéndose al 5 de febrero–. Los niños de las escuelas, de la secundaria, hablan de los ‘puentes’, pero no del porqué no asisten a la escuela un viernes o lunes, como acaba de suceder.

“Resulta que hoy, 5 de febrero, nadie recuerda que se promulgó la Constitución”.

De ahí su anuncio de que a partir del próximo ciclo escolar propondrá reformas para regresar a las fechas históricas y ése mismo día se conmemoren.

Obviamente la Unión de Secretarios de Turismo de México (Asetur) puso el grito en el cielo, asegurando que esa modificación podría perjudicar a la industria ‘sin chimeneas’.

¡Vaya trabuco!

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