Por Fernando Acuña Piñeiro 

 

El mensaje no puede ser más claro. Recientemente, el dirigente nacional de MORENA, Alfonso Ramírez Cuellar, presidió una reunión con los cuadros dirigentes del morenismo tamaulipeco, en ciudad Madero, y desde ahí definió las reglas del juego interno que habrán de regir en la elección del 2021. Todos los cargos de elección popular serán reelegibles, salvo aquellos que sean de origen plurinominal. 

“Serán los ciudadanos los que premien o castiguen a quienes han hecho una buena o mala labor”, sostuvo Ramírez Cuéllar. Y agregó: “aquí hay el derecho constitucional de reelegirse, lo único que prohíbe el estatuto de MORENA es la reelección para los que llegaron por la vía plurinominal, pero todos los que fueron electos por el voto directo de los ciudadanos tienen el derecho y la posibilidad de poder ser electos”, señaló. 

El dirigente nacional de MORENA vino a Tamaulipas y específicamente a Ciudad Madero para dar un espaldarazo al alcalde Adrián Oseguera. También hizo lo propio en Matamoros, ante el alcalde López Hernández. De ambos ediles, dijo estar muy contento con su desempeño. 

De esta manera Ramírez Cuellar es percibido por los ciudadanos tamaulipecos como un dirigente nacional que no dejará solos a sus alcaldes y a ninguno de los que participen como candidatos de MORENA a diversos cargos de elección popular, en el año próximo. 

ARM dejó muy claro el mensaje para aquellos que piensen que será como en la elección del 2019, cuando se dejó solos a los morenistas en Tamaulipas. 

“Tienen una dirigencia decidida a enfrentar cualquier desafío, ahora (los del PAN) no van a agarrar en blandito como ocurrió en la elección pasada, porque nosotros estamos decididos a ir a fondo para mantener nuestra estructura de defensa y promoción del voto”, advirtió. 

Lo anterior favorece notoriamente el proyecto del actual alcalde maderense, Adrián Oseguera Kernion, quien junto con el matamorense Mario López Hernández encabezan dos de los ayuntamientos tamaulipecos más dinámicos y progresistas de la entidad. Ambos ediles han trabajado lo suficiente como para aspirar a un segundo periodo de gobierno en sus respectivos ayuntamientos. 

En el caso específico de Adrián, es el único que ha trabajado en dos vertientes. La primera, fortaleciendo su liderazgo en el municipio, proyectando en el día a día un nuevo y funcional rostro para su ciudad: transformación urbanística, ecológica, turística y una apuesta por la educación, sin precedentes. Calles, lagunas, escuelas, canales, parques, plazas, no hay un sólo rincón donde no esté presente la huella del ¡Viva Madero! 

Pero Oseguera no se ha quedado en el tema citadino, sino que ha ido más allá, trabajado por lograr la unidad del movimiento morenista en Tamaulipas. Y hasta ahora lo ha logrado con creces, contando con cuadros estratégicos del MORENA en la cúpula de los órganos estatales. 

Si a ello le agregamos que el dirigente nacional Alfonso Ramírez Cuéllar acaba de señalar, justo en territorio maderense, que avalan la reelección, entonces la figura política del alcalde sureño se eleva considerablemente. Y se convierte en automático en un factor de primerísimo orden, en el 2021, y posteriormente en el proceso interno del 2022. 

Una de las ventajas que Oseguera le saca al resto de los cuadros morenistas en la entidad, es que trae un proyecto horizontal encaminado a incluir a todos los ciudadanos y fuerzas políticas afines. No ha chocado con nadie. Y ha sido respetuoso de las demás expresiones políticas que actualmente se mueven en el entorno del escenario magenta tamaulipeco. 

Sabe muy bien el edil maderense que en el proceso electoral del 2021, prácticamente en marcha, la clave reside en el trabajo territorial y en el cumplimiento permanente de los compromisos con los diversos sectores de la población. En una presencia permanente en las calles y en el contacto diario con los ciudadanos, resolviendo carencias sobre la marcha. Ah, ok, está haciendo su tarea. 

Mientras que en el 2022, quien busque el triunfo, tendrá qué hacer alarde de habilidad política para trazar alianzas y crear un movimiento amplio e incluyente. 

Si, como ya se perfila, Oseguera brinca la tablita del 2021 y obtiene un triunfo contundente en su reelección, llegará muy fortalecido al proceso interno del año siguiente. Y con amplias posibilidades de meterse al hándicap de la gubernatura.