Por: Fernando Acuña Piñeiro.

 

Fue creada el 26 de marzo de 2019 y está  dotada de 92 mil 282 elementos desplegados por toda la república.

Facultada constitucionalmente para garantizar, mantener, y restablecer el orden y la paz social; prevenir delitos y realizar investigaciones; recibir denuncias y realizar operaciones de inteligencia; intervenir en telecomunicaciones personales bajo la autorización de un juez; operar como usuarios simulados en internet y cumplimentar ordenes de aprehensión.

Está habilitada también para colaborar con las autoridades federales en la organización de operativos conjuntos. Nos referimos a la Guardia  Nacional misma que acaba de ser requerida por la dirigencia  de MORENA para que trate de evitar la probable coacción del voto, y  un presunto operativo azul  que según muchos, tiene como propósito torcer la elección a favor de  los panistas mediante amenazas y  sobornos este próximo seis de junio en Tamaulipas.

El pasado domingo, el  dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional en el país, Mario Delgado Carrillo acusó  a  la coalición del PAN-PRI y PRD  de crear un ambiente de miedo,  de violencia, amenazas e intimidación en contra de los candidatos de su partido, y en contra de millones de ciudadanos para que no salgan a votar.

La idea, según Mario Delgado, “es que la población  se sienta segura, tranquila   con la certidumbre de que ejercerá su voto de manera libre”.

El líder nacional de MORENA le puso nombre a las entidades federativas, donde según su opinión, se vivirá  un clima  de presiones e intimidación contra las familias votantes. Citó de manera especial los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, EDOMEX, Campeche y  obviamente a Tamaulipas.

De esta manera, a la crispación política derivada del enfrentamiento entre el gobierno cabecista y el gobierno de la república, en medio de una orden de desafuero contra Cabeza de Vaca y de una orden de aprehensión emitidas por un juez desde la capital del país, así como los recursos del gobierno estatal para evitar las andanadas jurídico-políticas de sus adversarios obradoristas, a todo ello se sumará el probable duelo de operativos y logística entre las corporaciones policiacas federales y las estatales, el mero día de los comicios.

Como ya lo hemos dicho en  anteriores  columnas:  de darse  el voto masivo en las principales ciudades de nuestro estado, es muy posible que el PAN sea el que salga perdiendo la elección, pues su actual estructura militante, construida a lo largo de los últimos cuatro años, desde su llegada al poder, no le alcanzaría para derrotar a la oposición morenista, concediendo que la mayor parte de los sufragios sean a favor de la marca color guinda.

En el caso de MORENA  si bien carece de una estructura ciudadana debidamente  armada  en los 43 municipios de la entidad, tampoco podemos negar que sus expectativas se cifran principalmente en un hartazgo ciudadano contra los panistas-cabecistas.

Por lo tanto, si ese mal humor social  del Tamaulipas desencantado de los llamados Vientos de Cambio, que no cumplieron con lo prometido en la elección del 2016, llega a manifestarse de manera masiva en este 2021, el panismo podría sufrir una contundente derrota.

Todo parece indicar que, en esta elección del 2021, donde estarán en juego las pasiones locales de la lucha por las alcaldías, los seguidores de uno y otro bando, saldrán masivamente  a las urnas para manifestar su apoyo a sus respectivos partidos y candidatos.

Habrá una elevada votación tamaulipeca,  y esto, desde luego ha puesto muy nerviosos a los panistas de Palacio de Gobierno.

Partiendo de esta latente realidad,  ya desde ahora podemos decir con toda certeza que la elección que se efectuará en doce días más, no será igual que la de 2019, cuando el PAN arrasó  en las urnas, aprovechando que hubo una abstención de casi el setenta por ciento.

Dadas las características específicas que reviste el tema Tamaulipas, se prevé  que tanto el Presidente AMLO como el gobernador Cabeza de Vaca, tratarán de sacar adelante sus respectivas estrategias.

Se dice que Cabeza tiene de su lado a las instituciones locales como el IETAM y muy probablemente también el INE, por el pleito que dicha institución trae con la 4T.

En la esquina contraria a la Marca Tam, los morenistas están pidiendo la protección de la Guardia Nacional.

¿Podrá esta flamante institución policiaca, creada por AMLO, frenar a los habilidosos cabecistas, que traen toda una escuela de artimañas en el  arte de ganar elecciones por nocaut..?

En poco más de una semana, se  despejará dicho dilema. Mientras tanto la Suprema Corte sigue guardando silencio sobre el caso Tamaulipas.

En su ineludible ruta hacia el seis de junio, el reloj de arena política, sigue haciendo su juego.

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