Por Fernando Acuña Piñeiro

 

De manera reiterada y categórica, han sido enviadas a esta columna versiones de que miembros de la Sección X del sindicato del IMSS en Tamaulipas, estarían infectados de coronavirus. Hasta este martes por la tarde se hablaba de siete afectados por la pandemia hacia el seno de dicho gremio, considerado entre los de mayor peso e influencia política en el estado.

De acuerdo a fuentes cercanas al sindicato que preside el galeno Pedro Luis Ramírez Perales, pese a este tipo de situación se han negado a informar de manera transparente sobre lo que está ocurriendo.

Y lo que resulta aun más delicado es que, justo este martes, se llevaron a cabo en las instalaciones del sindicato los exámenes masivos de quienes aspiran ingresar a la bolsa de trabajo de la institución. Y la mayoría sin la protección correspondiente, pues muchos de ellos no usaron cubrebocas.

De confirmarse todo este tipo de irregularidades, la opinión pública y las voces ciudadanas ya desde ahora están exigiendo de las autoridades delegacionales del IMSS y del mismo sindicato, una información transparente, con el propósito de proteger no solamente a quienes laboran en el IMSS, sino a los mismos pacientes que acuden a consulta por otras causas.

Y se ven expuestos al contagio, pues nadie les informa. Se dice que están tratando de mantener el tema en estricto secreto, aunque el problema es tan fuerte que ya se empezó a filtrar hacia el exterior.

Las reacciones de los empleados técnicos en las diversas áreas no se han hecho esperar. Y se sabe que entre muchos de ellos cunde el temor, dado que algunos de sus jefes son parejas de damas que laboran ahí en el área médica, y que se cuentan en el grupo de las y los infectados. Muchos trabajadores están reclamando que a todos ellos los pongan en cuarentena.

Por respeto a la integridad de los probables afectados por el virus, esta columna se reserva el derecho de conservar en el secreto profesional de la información algunos de los nombres que nos hicieron llegar. Pero deben ser las autoridades administrativas y sindicales quienes informen con transparencia sobre lo que está  ocurriendo.

Mensaje al ‘JR’ y a toda la manada morenista: Para quienes vimos la reciente encuesta de Massive Caller, en torno a las alcaldías tamaulipecas y sus candidatos, queda claro que en lo que concierne a Reynosa el candidato mejor posicionado por MORENA es el súper delegado de los programas sociales obradoristas, José Ramón Gómez Leal.

De acuerdo a estas mediciones elaboradas por empresas especializadas, el personaje político con mayores posibilidades de ganar el Ayuntamiento reynosense, por el partido de AMLO, sería el ‘JR’, con un 36.7 por ciento de posicionamiento. Le sigue Claudia Hernández (del equipo ‘JR’) con un lejano 18.4. Posteriormente Armando Zertuche y Rigoberto Ramos.

Resulta obvio que dichas encuestas no fueron un encargo del PAN cabecista, sino del morenismo nacional. Por lo tanto, el mensaje que le están enviando desde la capital del país al famoso muchacho alegre de las redes sociales, es que se deje de hacer campaña en el estado y concentre sus baterías en Reynosa, que es donde lo necesitan para ganarle a un panismo que se ve fuerte, pero también dividido por el impredecible papel que podría jugar la actual alcaldesa Maki Ortiz Domínguez.

Otro mensajito para el chico de las cachuchas beisboleras, es que si aspira a un proyecto de mayor dimensión su aduana político-electoral será el municipio de Reynosa, donde está obligado a ganar por goliza. Y donde un triunfo apretado y expuesto a la judicialización poselectoral lo dejaría fuera de la jugada del 2022.

Pero la publicación de encuestas, con cierto margen de anticipación, contiene otros mensajes adicionales, igual de explícitos, especialmente destinados a todos los grupos morenistas tamaulipecos, que ya desde ahora pretenden jugar parcelariamente, atendiendo a sus camarillas políticas, pero perdiendo de vista la estrategia central trazada desde Palacio Nacional por el presidente AMLO.

Me refiero a la prioridad de prioridades, como lo es ganar nuevamente la mayoría de la Cámara baja en el Congreso de la Unión, lo que le permitirá al Ejecutivo mantener las reformas establecidas y avanzar con mayor seguridad hacia el 2024, incluyendo obviamente el tema de su propia sucesión sexenal.

Este tipo de urgencias no escritas ni habladas por el AMLO, representan el verdadero reto político, un trabajo de gran dimensión sobre el que los grupos morenistas del país, incluyendo a los tamaulipecos, no han sabido estar a la altura de las circunstancias.

En este sentido, resulta urgente que los morenistas protagonicen actos de unidad y de trabajo en equipo. Pero sobre todo de abierta defensa del Presidente de la República, quien es el líder del partido y del Gobierno. Sin embargo, no se ve que lo estén haciendo y en su lugar están dándose hasta con la cubeta de una manera facciosa, enviando señales confusas, como en la víspera de la elección del 2019 en nuestro estado.

Las encuestas, todos lo sabemos, son fotografías del momento. Y su verdadero propósito es incidir en la intención del voto, en la percepción de los votantes. Decir que el partido MORENA va arriba en las encuestas para alcaldes no es ninguna garantía de triunfo en el 2021, pero sí representa un instrumento valioso para jalar a los grandes porcentajes de indecisos que aun siguen arriba de la barda, tal y como se hace notar en la citada evaluación recientemente difundida.

Por ahora, todos los que aspiran a la gubernatura por MORENA, en Tamaulipas, están obligados a cerrar filas con el Presidente. Si a alguien hay que defender ahora, es a AMLO, y no a figuras y padrinos menores.

Sería ingenuo pensar que el que va a palomear la candidatura morenista del 2022, será  alguien que no se llame Andrés Manuel López Obrador.

En pocas palabras, para poder reclamar el juguete prometido del 2022, primero tendrán que demostrar de que están hechos en el 2021.

Es cierto que Tamaulipas no es de los estados que van a definir la nueva correlación de fuerzas parlamentarias, como si ocurrirá con Veracruz, Puebla, Jalisco, Oaxaca, EdoMex y CdMx, entre otros. Aquí, en la entidad, si los morenitas ganan 4 ó 5 escaños federales ya están del otro lado.

Pero tienen que ponerse las pilas y no andar sudando calenturas anticipadas.