Se cumplen 100 años del debut de Babe Ruth con Nueva York

209

CIUDAD DE MÉXICO.

Babe Ruth cayó noqueado por unos minutos al impactarse con una palmera que se le cruzó en su intento por atrapar una esférica en un improvisado campo de beisbol en el Hotel Royal Ponciana de Palm Beach en el día de San Patricio de 1920. El encontronazo, previo a un juego de exhibición frente a los campeones Rojos de Cincinnati, en su primera pretemporada con Yanquis de Nueva York, no vaticinaba un buen comienzo.

Tampoco el incidente que protagonizó, días antes, con un aficionado, quien le gritó “gran pedazo de queso”, insulto que provocó que el beisbolista trepara a la tribuna para encarar a su agresor. La estatura de 1.88 metros y el peso de 97 kilogramos del beisbolista intimidaron al fanático, quien sacó un cuchillo para amenazarlo. La oportuna intervención del pitcher Ernie Shore evitó una tragedia

Ruth fue vendido por los Medias Rojas a los Yanquis en 100 mil dólares tres meses antes. El acuerdo entre Jacob Ruppert, empresario cervecero y dueño del equipo de Nueva York, con Harry Frazee, productor teatral y mandamás de la novena de Boston, incluía además un préstamo de 300 mil dólares, que tenía como garantía de pago el estadio Fenway Park.

Los Medias Blancas de Chicago también pujaron por llevarse al jonronero, pero su ofrecimiento de un cambio por el jugador Joe El Descalzo Jackson y 60 mil dólares no convenció a Frazee, quien decidió negociar a Ruth, cansado de los berrinches e indisciplinas de la máxima estrella de beisbol, quien amenazaba con dedicarse al boxeo o a la actuación si no se le duplicaba el sueldo.

La primera aparición oficial con Yanquis se dio hace exactamente 100 años. Aquel 14 de abril de 1920 apareció por primera ocasión en el lineup como jardinero central y cuarto bat en la visita a los Atléticos de Filadelfia. Ruth se fue de 4-2, pero su equipo perdió 3-1.

En abril poco hubo para destacar, más allá de una lesión en la rodilla y el cero en cuanto a cuadrangulares se refiere durante  los siete duelos en los que vio acción.

El destino eligió a Medias Rojas como su primera víctima. Un estacazo por jardín derecho en la sexta entrada, frente a su excompañero Herb Pennock, levantó de sus asientos a los aficionados en el estadio Polo Grounds, entonces casa de los Yanquis. El 1 de mayo de 1920 se dio el primer jonrón con la franela a rayas.

La magia del Bambino comenzó ese mes en el que pegó 12 vuelacercas. La misma cantidad que logró en junio y luego fueron 13 en julio, con lo que pulverizó su récord de 29 totales que logró un año anterior. Implantó una marca de 54 vuelacercas al final de su temporada de estreno, 10 de ellos fueron ante Medias Rojas. El segundo mejor jonronero ese año, George Sisler, apenas se voló la barda en 19 ocasiones.

Yanquis superó por primera vez el millón de aficionados.

Ruth se convirtió en el salvador de las Grandes Ligas, que en esos tiempos resolvía una investigación por el escándalo de los Medias Blancas de Chicago en 1919, acusados de vender la Serie Mundial antes ante los Rojos de Cincinnati. Entre los señalados estaba El Descalzo Jackson, quien esa temporada jugaría sus últimos partidos antes de ser expulsado de por vida.

El jonronero sumó 59 vuelacercas en su segunda temporada co Yanquis. El Bambino, como ya era conocido, conectó más cuadrangulares que todos los equipos de la Gran Carpa. Como premio  recibió una corona de plata esterlina adornada con 59 pelotas de beisbol y que tenía grabada la leyenda King Ruth. Los Yanquis llegaron por primera ocasión a una Serie Mundial, la cual perdieron ante Gigantes.

En ese 1921 tomó el primer lugar de todos los tiempos en jonrones con su batazo 139 de por vida, que se calcula fue de 575 pies, uno de los más largos en la historia.

La imagen del Bambino y el Sultán del Bateo aparecía en las cajas de cereales y el chocolate Baby Ruth era un éxito rotundo. También eran famosas sus escapadas nocturnas, así como la excesiva manera de comer y beber alcohol.

«Compartir la habitación con Babe Ruth era como compartirla con una maleta de viaje”, dijo su compañero Ping Bodie ante las marcadas ausencias del toletero.

Yanquis estrenó el Yankee Stadium en 1923 y su jugador estelar conectó el primer vuelacercas en el recinto el 18 de abril. Una vez más los Medias Rojas fueron víctimas. Aquel memorable batazo, con dos compañeros en los senderos, marcó la diferencia en la victoria de 4-1 ante 74 mil 200 aficionados, en la que más tarde se conoció como La Casa que Ruth Construyó.

Nueva York coronó ese año con su primer título de Serie Mundial.

La mejor temporada para el Bambino llegó en 1927. Conectó 60 cuadrangulares, incluyendo 17 en el último mes. Yanquis cerró con su segundo campeonato.

Babe Ruth fue campeón de jonrones en diez temporadas de las 15 que jugó con los Mulos. En total sumó 659, de los 714 que pegó.

“Nadie conectó jonrones como Babe”, opinó el lanzador Lefty Gomez, uno de sus grandes rivales. “Eran algo especial. Eran como palomas mensajeras. La pelota dejaba el bat, se detenía brevemente, de repente se orientaba y luego despegaba hacia las gradas”.

Yanquis no ganó un título antes de Ruth, pero en los 15 años con el jonronero sumaron cuatro Series Mundiales y siete banderines de la Liga Americana.

Los Medias Rojas en ese lapso se llevaron un banderín de la Americana y ninguna Serie Mundial. Fue la Maldición de Babe Ruth, que se extendió por 85 años.

Deja un comentario