Por Fernando Acuña Piñeiro

 

Para el presidente del PRI estatal, Edgar Melhem Salinas, el llamado Bloque Opositor Amplio (BOA) sólo existe en la imaginación del grupo político que actualmente gobierna desde Palacio Nacional. “Que yo esté enterado –dice el político ríobravense, líder de la cúpula tricolor en Tamaulipas–, la boa sólo la conozco en una cumbia”, en alusión a la célebre pieza musical autoría de la Sonora Santanera, que a la letra dice así:

“En la Habana quién ya no conoce / a un magnífico bailarín / anda siempre muy bien vestidito / que parece un maniquí / todos lo conocen por Panchito / porque baila el cha cha chá…

“Es la boa / es la boa / es la boa / es la boa…”

¿Cómo surge esta versión de la BOA que se añade a la vieja teoría conspiracionista, y que que por momentos ha desplazado a temas más importantes como la pandemia y la aguda crisis económica que se cierne sobre el país?

Al parecer, todo se derivó de una reciente encuesta, dada a conocer la semana pasada, en la que una de las conclusiones es que solamente la formación de un amplio bloque opositor podría sacar a López Obrador de Palacio Nacional. Eso tal vez encendió los focos morenos del actual grupo obradorista en el poder. Este fue el huevo que engendró a la BOA.

Ahora bien, frente a todo lo que ahora se está cocinando en materia de estrategias, de cara a la súper elección que viene el año entrante, ¿cuál es la postura del dirigente estatal del PRI, Edgar Melhem?

¿Qué opina EMS de los actuales acontecimientos y con cuáles actores partidistas se alineará, a cuatro años de que su partido perdiese la virginidad del poder político, ante el panista y actual gobernador Francisco Cabeza de Vaca? ¿O acaso el PRI tamaulipeco se verá afectado en el 2021, por el llamado ‘Síndrome de Estocolmo’, donde la víctima se enamora de su victimario?

He aquí las respuestas que obtuvimos del personaje de ascendencia libanesa. El harbano Melhem traza las rutas de su partido de cara a los próximos 12 meses que serán cruciales para definir el reacomodo del poder político, tanto en el país como en Tamaulipas:

“En lo federal –dice–, acataremos la línea de nuestro dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas. Ahí no hay vuelta de hoja”.

Sin que lo haya declarado textualmente, posiblemente se refiere nuestro entrevistado a que en el tema federal, muy probablemente el PRI buscará aliarse con el morenismo, o al menos operar para el partido de AMLO, sabedores de los compromisos que el máximo jerarca tricolor tiene con su amigo el Presidente.

“Pero en lo que se refiere a la elección local –advierte Melhem–, claro que también lo consultaremos con ‘Alito’, pero de igual manera ponderaremos las condiciones y los factores prevalecientes en ese momento”.

–Como quien dice, ¿entonces el PRI en el 2021 va a abrazar por un lado a MORENA y por el otro al PAN? –le preguntamos, y el hábil político tamaulipeco, aficionado contumaz a la cacería de venados de ocho puntas en los ranchos de la frontera, nos  evade:

–No, no, no, la verdad es que no veo alianzas con el PAN o con MORENA. O al menos por ahora, no sabemos aún cómo van a ser las cosas. En su momento se tomarán las respectivas decisiones –anuncia.

–¿Qué están haciendo ahora en el PRI? ¿Cuáles son los avances que pudieran ser dignos de difundirse? –le pregunto a Melhem en la entrevista de este miércoles al atardecer, mientras el calorón de más de 40 grados nos coloca ya prácticamente en la sofocante e irrespirable atmósfera del Verano. En medio de BOAS y pleitos políticos entre el Gobierno tamaulipeco y el obradorismo, la política de nuestro estado también se está sobrecalentando.

–Acabamos de renovar las dirigencias de los 43 comités municipales en el estado –dice.

–¿Ya no hay injerencia en el PRI tamaulipeco por parte del ex gobernador Egidio Torre? Y también, como se rumora, ¿no hay consignas desde Palacio de Gobierno?

–La verdad, no tenemos ningún compromiso con el Gobernador –parece jurarme Melhem Salinas.

Y justo en este punto, recurre a su estilo favorito: la ironía.

–A mí se me hace que los que son más sospechosos de estar pactando con el Gobierno estatal, son los morenistas. Porque ahora que se aprobó lo del crédito por 4 mil 600 millones de pesos en el Congreso (local) tres de ellos, los que constituyen el bloque del norte, se echaron para atrás, y a la hora de la hora no acudieron a la sesión. ¿Qué casualidad que a los tres se les ponchó el carro?, ja ja ja ja…

Y ya encarrerado el venado, ahonda en el tema: “Los morenistas del Congreso navegan con una bandera, pero en los hechos son otra cosa. Al menos tres del grupo de diez no acudieron para votar contra el préstamo, cuando ya existía un acuerdo”, dice.

–Lo de su postura legislativa de decirle no al préstamo ¿lo consultaron con su dirigente nacional, Moreno Cárdenas?

–Sí, lo consultamos con ‘Alito’ y había un acuerdo con los morenistas, pero al final se nos rajaron –concluye.