Por Clemente Castro González

Se requieren auténticos dirigentes que lideren las causas populares o al menos de los grupos que representan, así se trate de las élites económicas y políticas.

En una democracia así debe ser porque existe el derecho a organizarse, expresarse y luchar por el poder, mediante la vía legal.

Y el éste propósito los guías de los partidos políticos tendrían que estar en primer orden.

Por eso da gusto escuchar a personajes como el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), EDGAR MELHEM SALINAS, alzar la voz para exigir al gobierno de la República y en lo específico, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pare de castigar a los tamaulipecos con el cobro de abultadas tarifas por consumo de energía eléctrica

Principalmente en la actual circunstancia de confinamiento por la pandemia del coronavirus, en donde las familias consumen más luz debido a que sus integrantes están en casa, por lo general, día y noche.

Hasta 300 por ciento llegó a los usuarios el incremento, en momentos críticos para las personas que se ubican en el rango de pobreza.

Es loable saber que MELHEM SALINAS llama a recuperar esa lucha que, dicho sea de paso, iniciaron los priistas en la entidad hace décadas y, por alguna extraña razón, la soltaron pese tratarse de una demanda de sobra justificada.

Lo lamentable es que ni las administraciones federales del tricolor, ni las de corte panista voltearon a ver la petición de los tamaulipecos y en lo concreto, de los habitantes de la zona centro del estado.

Peor aún es que el propio EDGAR estuvo en la legislatura federal, que es donde se mueve dicho tema y se desconoce lo que hizo por la causa.

Suponemos que tuvo que haberse aplicado y que las evidencias de su empuje a favor de sus paisanos están plasmadas en uno o varios documentos que podrían dar cuenta de su congruencia en la gestión y en la tribuna.

Todavía recordamos que, en el sexenio de FELIPE CALDERÓN HINOJOSA, el entonces delegado de la Comisión Nacional del Agua (CNA) en Tamaulipas , ROBERTO SHULDES DÁVILA, en entrevista radiofónica, refirió que Victoria cumplía con los requisitos para

demandar una tarifa preferencial, en cuanto al consumo de energía eléctrica, dados las altas temperaturas que se registraban.

En aquel entonces era alcalde del municipio capitalino, ÁLVARO VILLANUEVA MENDOZA, alguien que había cuestionado, al menos en cortito, las mediciones de la temperatura que hacían los técnicos de la CNA.

Incuso SCHULDES DÁVILA y VILLANUEVA PERALES tuvieron un desencuentro público pero no por las mediciones de temperatura sino por algo relacionado con el Río San Marcos y, al fin de cuentas, parece ser que terminaron su diferencia en medio de un opíparo almuerzo de machacado con huevo.

Recordamos que, tiempo atrás, había hasta un diputado priista en la legislatura local, “responsable” de darle seguimiento a lo de la petición de bajar las tarifas de la energía eléctrica.

Lo cierto es que no se avanzó mucho en el logro de eso y los legisladores federales tamaulipecos hicieron como que la “virgen les hablaba”.

En verdad que el tema trae bastante cola pero no por ello deja de ser fundamental lo reclamado.

Ojalá y que lo expresado por EDGAR, por medio del un boletín, no sea solo pose mediática y que, en realidad, se faje hasta alcanzar la meta.

Insistimos: se trata de una demanda justa de amplios sectores populares y hasta puede constituirse en bandera política para los próximos candidatos a diputados-federales y locales-, y aspirantes a presidentes municipales.

Ya verá que ese filón será aprovechado. El problema es que los “benefactores” en realidad se apliquen y no vuelvan a darnos “gato por liebre”.

A propósito, continúa el desabasto de agua en la ciudad capital y parece que no hay poder humano que pueda resolver de fondo, ese mal crónico que padecen miles de colonos.

Se supone que fue compromiso de campaña presidencial de ENRIQUE PEÑA NIETO. Él iba a soltar el billete para tender una segunda línea de tubería desde la Presa Vicente Guerrero si llegaba a “Los Pinos”.

A la postre él si alcanzó su objetivo pero se olvidó de que firmó un compromiso con los ciudadanos.

Ya que andamos en éste asunto, el director de la Comisión Estatal del Agua en Tamaulipas (CEAT), LUIS PINTO COVARRUBIAS, llamó a cuidar el líquido ya que la Vicente Guerrero, que es la principal fuente

de abastecimiento del liquido para los victorenses, se encuentra en un 49 por ciento de su capacidad.

AL CIERRE

Lamentamos que dos diputados y un servidor públicos del Congreso local tengan COVID-19, al igual que les sucede a miles de mexicanos.

Sin embargo y en cuanto a los legisladores, llama la atención que resultaran contagiados.

Porque son personas bien informados y tenían la responsabilidad de seguir, al pie de la letra, las recomendaciones propias de la emergencia sanitaria.

El punto es que, por lo visto, no se quedaron en casa y menos guardaron la sana distancia.

+.-Al que trae a “mecate corto” el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) es al diputado del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), RIGOBERTO RAMOS ORDÓÑEZ, por llevar a cabo actos que podrían ser parte de una precampaña política adelantada.

Sobre eso, él legislador asegura que esta libre de culpa y que se reserva su derecho de iniciar acciones legales en contra de la cúpula del IETAM.

Habrá que estar pendiente de lo que deriva del diferendo ya que el reynosense no es dejado y los jerarcas del Instituto conocen su profesión.