MELITON GUEVARA CASTILLO.

 

 

La COMAPA-Victoria anuncia, para este miércoles, un corte de agua por veinticuatro horas: un día completo. El motivo es la reparación de una parte de la tubería del acueducto Victoria para evitar fugas y averías repentinas. Se justifica la acción puesto que, de no hacer el arreglo, al poco tiempo el daño puede ser mayor. Así que, en esta ocasión, como es el 90 por ciento de la población, en la información consignaron las colonias y fraccionamientos que si tendrán agua.

 

Dirán que soy iluso, pero recorrí una a una las colonias y fraccionamientos enlistados: no aparece Teocaltiche. Digo iluso porque, en mi área, en días normales, a todos los vecinos les llega un chorrito de agua, logran llenar su tinaco (colocado en el piso, al igual que el mío), pero a mi vecino y a mí, nada, la presión es mínima y no alcanza a llenarse. Por eso, una y otra vez, hemos tenido que recurrir a la pipa de COMAPA.

 

MARTIRIO COTIDIANO.

No miento si consigno que los victorenses, de un tiempo para acá, hemos vivido un martirio: la escasez del agua no es de ayer, ni de antier. El problema, para la actual administración municipal, fue heredado por las anteriores administraciones, priistas por cierto. La cuestión es que, engolosinado por ganar, el Dr. Xico ofreció que curaría a la ciudad, que terminaría con el problema de la escasez de agua. No dimensiono el tamaño del problema: no se resuelve con buenas intenciones.

 

Uno y otro Presidente Municipal fue viendo como el problema del agua se escaseaba: el agua de La Peñita no alcanzaba para todos; así fueron abriendo uno y otro, otros más, pozos. Así fueron, y su momento, resolviendo el problema del abastecimiento del agua. No vieron, o lo dejaron pasar, que en algunas partes de la ciudad había fugas, que ya era necesario cambiar tuberías, válvulas y conexiones. Oscar Almaraz, el anterior Presidente Municipal, cambio tubería en el cuadrante del 19 al 21, de Carrera Torres a Berriozabal… pero eso, entiéndase, no es toda la ciudad.

 

PROBLEMA MÁS GRANDE QUE LA SOLUCION.

A la población solo le interesa que se resuelva el problema, no ve otra cosa, más que tener agua. No es fácil, porque el agua no se inventa: ya conocemos el ciclo, que llueva, que se llenen los mantos acuíferos y, además, que los pozos que no se quede sin el vital líquido. De manera distanciada leemos en los medios que COMAPA hace unos y otros arreglos, que coloca tubería nueva… sirven, estos trabajos, para evitar que se tire el agua.

 

Reparar tuberías, cambiarlas pues, cambiar válvulas y hacer nuevas conexiones no nos da mas agua: solo nos garantizan una mejor distribución de la que poseemos. Incrementar el volumen del agua disponible, en plata limpia, solo hay una solución: la segunda etapa del acueducto de la presa Vicente Guerrero a la ciudad. Ese es, el tema que ya empieza a pregonar Eduardo Gattas, en su propósito de convertirse en el próximo Presidente Municipal de la Capital Tamaulipeca.

 

ENTREGA Y VENTA DE AGUA.

El agua es necesaria, vital para la vida. De ahí que todos, pero todos, queremos tenerla. COMAPA tiene la responsabilidad institucional de llevarla hasta nuestros domicilios; como no puede hacerlo vía la red de agua, recurrió al sistema de las pipas. Así, todos los días, las pipas de la institución recorren colonias y fraccionamientos, llenando tinacos, tambos y tinas. El suplicio, el martirio, continua, porque no es igual bañarse a cubetazos que en la regadera.

 

Hay, sin embargo, otros que hacen buen negocio. En este caso, quiero mencionar dos: las empresas que venden agua purificada, que proliferan por la ciudad. Y las pipas propiedad de particulares: por Teocaltiche de pronto aparece una de esta naturaleza y, por increíble que parezca, llena el tinaco de 1100 litros a 150 pesos… cuando, el recibo mensual de la COMAPA, es de 110 pesos.

 

La cuestión es que le agua la necesitamos.