Por Fernando Acuña Piñeiro

 

Los panistas de abolengo lo ven como un bicho raro que arribó por la puerta de una candidatura externa, desplazando a la verdadera militancia.

En su defensa, el alcalde más repudiado de Victoria, en los últimos cincuenta años, alega que él es cabecista. Pero a estas alturas de su administración municipal se sabe que ya ni en la primera esquina del Palacio estatal lo aguantan.

Después de que en un principio sus patrones políticos le festejaban, y hasta disfrutaban con sus yerros y sus excesos, cometidos a expensas del sufrimiento de los victorenses, hoy la élite del cabecismo texano ya no soporta los errores del médico, pues está dejando la imagen del PAN severamente dañada. Y con un electorado que promete, desde ahora, votar por cualquier otro, menos por el de Acción  Nacional.

El problema principal es que el alcalde de Victoria le está regalando mil banderas sociales a la oposición. Y al mismo tiempo le está complicando seriamente el proyecto de la alcaldía a la sobrina Pilar Gómez.

Por cierto, la relación entre la diputada local panista, María del Pilar Gómez Leal y el alcalde ‘Xico’ es de un abierto distanciamiento. Ambos no se pueden ver; y de ello  hay pruebas  contundentes:

El 27 de noviembre de 2019, la legisladora por Victoria exigió que el alcalde ‘Xico’ fuese investigado por la Auditoria Superior del Estado, a fin de indagar sobre sus posibles malos manejos del erario. Y más recientemente, en enero de este  2020, Pilar reconoció públicamente que existe entre los victorenses una percepción negativa sobre el alcalde, de origen panista.

En un inicio, mientras que ‘Xico’ era sólo el hazmerreír, no pasaba nada. Pero ahora el alcalde está dañando la imagen de un cabecismo que en su momento llegó a ver en ‘Xico’ al misionero político ideal que, a la manera de  aquellas célebres compañías de frailes españoles, fundaran una nueva religión azul, en la mera capital del reino.

Pero el encargado de operar esa fusión cultural e ideológica de los conquistadores con los vasallos victorenses, ha fallado estrepitosamente. Y no sólo ha fallado, sino que con su pésima actuación le sigue restando miles de votos al cabecismo en la capital. A tal grado de que ya se habla sobre la posibilidad de que en el centro de la entidad, en la próxima elección del 2021, la oposición podría ganar las cuatro posiciones en juego: una alcaldía, dos diputaciones locales y una diputación federal.

Esto desde luego es evaluado puntualmente desde el vecino Palacio del 15 y 16 Juárez. No se requiere un sesudo análisis para saber la conclusión: ‘Xico’ despilfarró el escaso capital político del PAN victorense.

Y lo más seguro, es que concluyendo su gestión se regrese a su consultorio, de donde no debió salir.

Se lo acabaron los escandalosos bailes de su tesorero, su corrupción que ha hecho de su oficina de Comunicación Social una de las áreas de mayor opacidad administrativa. En su total ausencia para cumplir con la responsabilidad de gobernar a un pueblo noble que confió en que resolvería los problemas más urgentes.

La de ‘Xico’ había sido una campaña folklórica y prometedora:

Con su aspecto físico descuidado y montado en un caballo cagón, el hoy alcalde despertó durante su etapa electoral el entusiasmo de la gente.

Le gustaba el baile, especialmente la zumba de origen colombiano; y sus ritmos más movidos como la salsa, la cumbia y el reguetón.

Como producto electoral, el endocrinólogo resultó vendible.

Pero ya una vez instalado en el Palacio del diecisiete trató de reciclar sus farsas de campaña; y la gente lo rechazó. Posteriormente, las cosas se agravaron con la ausencia de políticas públicas orientadas al beneficio ciudadano.

A la falta agua potable, el incremento exponencial de los baches y la inseguridad, se sumó el cinismo del alcalde para burlarse de la ciudadanía.

Hoy, desde el Palacio sede del Poder Ejecutivo estatal, construido a la manera de una fortaleza militar en los tiempos del General Raúl Gárate, la mirada de su huésped principal hacia el palacio vecino del diecisiete Hidalgo, no es de satisfacción, sino de desencanto.

‘Xico’ le falló al Gobernador en la confianza que se le dio para presidir el Ayuntamiento de Victoria. Todo el mundo lo sabe. Empezando por Pilar Gómez. Por eso, a estas alturas, el alcalde González Uresti es un pesado lastre para el proyecto político cabecista del 2021.

Perfiles morenistas: Nora Hilda de los Reyes.

Viene de la izquierda movilizadora y congruente con las luchas democráticas y populares de Tamaulipas.

La maestra Nora Hilda de los Reyes, esposa del historiador, político e investigador de formación marxista, Pedro Alonso Pérez, fue la candidata a la diputación local que más votos obtuvo para MORENA en la pasada elección del 2019.

Es muy probable que con semejante trabajo, a favor del proyecto obradorista, los altos mandos morenistas del Comité Ejecutivo Nacional, tengan para Nora Hilda una candidatura, en lo que será una de las más memorables luchas por el poder político en Tamaulipas.

Se le ve tranquila y sin hacer muchos aspavientos. Pero eso sí, con un trabajo sólido. Su bunker de activistas permanentes está formado por 50 mujeres y 50  hombres.

La suya es una base ciudadana bien preparada, y que trabaja a favor del presidente Andrés Manuel López Obrador.

No hay que perderlos de vista.