Golpe a golpe

 

 

+ Presupuesto de Egresos de la Federación, beneficia al sector energético

+ Castiga a entidades, pese a que las fronterizas recaudan más impuestos

+ Sucesión en el priismo estatal sería otra farsa, pues se prevé imposición

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

Según dice Andrés Manuel López Obrador, el Presupuesto de Egresos de la Federación para ejercerse en 2020, resultará suficiente para: a) mejorar la calidad de vida de los más/menos 130 millones de mexicanos; b) reducir las desigualdades sociales; c) promover el crecimiento económico; d) darle seguridad a la población; y, d) generar empleos.

En teoría sería lo correcto. Pero, en la práctica, se vislumbra que ésas ofertas no se cumplirán, como ningún otro acuerdo para rescatar a los más jodidos, pues a las 32 entidades federativas (incluida la Ciudad de México), apenas se les asignaron recursos para irla pasando, mientras que al sector energético se le otorgaron caudales, siendo que durante décadas ha sido y lo es todavía, un barril sin fondo para el enriquecimiento de funcionarios.

A la mano, conservo copia del proyecto del reparto presupuestal –que hasta la víspera, ceca de medianoche, no había sido aprobado por la Cámara de Diputados, aun cuando la fecha límite para hacerlo, según el ordenamiento constitucional, se cumplió el 15 de noviembre–. Y, por supuesto, ahí se observa claramente los ‘tijeretazos’, como el aumento sustancial a otras áreas. Por ejemplo a la Secretaría de la Función Pública y la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República, que no aportan nada y sí mucho gastan.

 

Entidades castigadas

Quizá las cifras no le digan mucho. De ahí que por el momento, no las cite, pues, lamentablemente son simplemente guarismos –para el grueso de los lectores–, pero la errónea repartición del dinero público –obtenido al través de los impuestos–, dispuesta por la Federación, seguidamente avalada por el pleno legislativo, es ofensiva.

Y, lo peor del caso, es que a las entidades fronterizas de México, poco se les asignó en el proyecto, comparado a su contribución recaudatoria de impuestos, aún cuando, como el caso de Tamaulipas, es de las más altas de todo el país.

Igual ocurrió con el rubro de asistencia social –cuando se supone que la prioridad del Gobierno Federal es desterrar la hambruna y garantizar, o, al menos, procurar su rescate por ser los mayores reclamos ciudadanos–, y los sectores educativo y de salud.

En fin, ya habrá tiempo de analizar, profundamente, por qué el dinero público se destinó en mayor porcentaje al sector energético (como la CFE y Pemex), que es el que supuestamente más produce y, precisamente, es el que menos aporta a la economía nacional merced a sus desvíos.

 

Proceso cuestionado

El arribo de Rosario Piedra Ibarra a la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), no se dio por merecimientos propios –y esto le consta a ella misma–, sino por un acuerdo entre su madre (María del Rosario Ibarra de la Garza) y Andrés Manuel López Obrador, para llevar al patíbulo a los ex mandatarios que financiaron la ‘guerra sucia’ en contra de terroristas, agitadores y luchadores sociales, así como a otros personajes intolerantes de los subversivos.

Obviamente en la reapertura de los casos ella exigirá castigo a quienes los ejecutaron –autoridades, policías (federales sobre todo) y militares–, por ser interés del tabasqueño cobrarse viejas afrentas –recuérdese que él, en su natal Tabasco formó parte del movimiento del Pacto Ribereño y cuando se canteó a la izquierda también fue reprimido–, mediante ‘recomendación’ oficial, para no aparecer como un presidente vengativo.

Así lo interpretan los senadores que trataron de impedir la asunción, al través de gritos, agresiones físicas y hasta mentadas de madre, generando un espectáculo grotesco, donde participaron algunas legisladoras (Morena) jaloneando al ex dirigente nacional del albiceleste Gustavo Enrique Madero Muñoz, quien ‘mordió tierra’ ante la jocosidad del presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila y sus acompañantes: Germán Martínez Cázares (también ex líder del PAN) y Cristóbal Arias Solís.

Pero de eso ya dio cuenta la crónica periodística.

Tanto, como del apocamiento mostrado por Rosario (la chica) al rendir protesta en un acto que apenas llegó a los dos minutos; y del rechazo que los consejeros de ese cuerpo colegiado mostraron por su arribo, hasta el grado de renunciar varios cuando ella hizo acto de presencia en sus oficinas.

En cuanto a la entrega de la CNDH al ‘corporativo’ Ibarra, basta saber, por lo menos, que la matrona del clan es una activista de cepa, quien inició su lucha hace 45 años, tras la desaparición de su hijo, Jesús Piedra Ibarra, quien era parte del grupo armado de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Ella nunca lo ha admitido ni negado, solamente se ha avocado a pedir que se lo entreguen vivo o muerto.

El 17 de abril de 1977 creó el Comité ¡Eureka! pro defensa de presos, perseguidos y exiliados políticos –afiliada a la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (Fedefam)–, y en los años posteriores realizó huelgas de hambre para exigir una amnistía para los presos políticos.

En 1982, fue candidata a la Presidencia de la República, por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) –ya extinto–; y diputada federal.

Nuevamente (en 1988) fue candidata presidencial. Pero luego se unió al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y en 2006 siendo senadora por este membrete, se cambió al Partido del Trabajo (PT).

Como activista, se ha unido a las luchas sociales de los indígenas de Chiapas; al esclarecimiento de las mujeres asesinadas de Ciudad Juárez (Chihuahua) y de las matanzas de indígenas de Chiapas y Guerrero.

También ha sido candidata al Premio Nobel de la Paz en 1986, 1987, 1989 y 2006.

Con López Obrador mantiene estrecha amistad. Hasta el grado que él decidió entregarle la medalla ‘Belisario Domínguez’ –aunque mediante sus testaferros senatoriales–, y la presidencia de la CNDH, que por su edad ya no puede atender directamente.

Y sí, en cambio, la Rosario ‘chica’.

 

Familia activista

La jefa de los Piedra-Ibarra –cuyo domicilio se ubica en Monterrey, Nuevo León–, como usted bien lo sabe, es doña Rosario.

Pero su marido, retoños y parentela también tienen lo suyo en asuntos subversivos.

Su cónyuge (Jesús Piedra Rosales), presidió la Sociedad de Alumnos socialistas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y militó en el Partido Comunista Mexicano (PCM).

Un hijo de ella, desaparecido, Jesús Piedra Ibarra, fue integrante del grupo armado de la Liga Comunista 23 de Septiembre, que mató al empresario Eugenio Garza Sada el 17 de septiembre de 1973, tras un secuestro fallido.

Y su yerno, Germán Segovia Escobedo, el 8 de noviembre de 1972, encabezó el secuestro del vuelo 705 de Mexicana de Aviación desviando su ruta hacia La Habana (Cuba).

Con el médico Piedra, Rosario Ibarra procreó cuatro hijos: María del Rosario, Claudia Isabel, Jesús y Carlos.

Todos, como ella y su marido, han enfrentado interrogatorios, excesos policiales (tortura física y sicológica), acoso y persecución, inhumanidad en su trato con la policía y vejaciones, cierto, pero fueron producto de su paso en la ilegalidad.

Por eso surgen tres preguntas:

1) ¿El rencor de ‘Rosarito’ no influirá en los dictámenes posteriores de la CNDH?

2) ¿Podrá (ella) separar los acontecimientos de la ‘guerra sucia’ con la situación de inseguridad actual donde la subversión nada tiene qué ver con la delincuencia y narcotráfico?

3) ¿Establecerá como victimarios a quienes persiguen delitos, o como víctimas a quienes delinquen?

Lo cierto, es que su cometido principal es ir contra los ex mandatarios, aunque su protección alcance a los transgresores de la ley en contra de las auténticas víctimas.

En fin, la imposición ya se dio.

 

E-m@il:

jusam_gg@hotmail.com

 

Caminante no hay camino

El ‘fuego amigo’ en el sector educativo del estado, por lo que observo, está dirigido hacia los directores del Colegio de Bachilleres del Estado de Tamaulipas (Cobat) y del Instituto Tamaulipeco de Capacitación para el Empleo (Itace).

Al primero ‘coincidentemente’ algunos portales electrónicos lo acusan de prepotente; y al otro, de acoso laboral.

¿Quién creó, financia y anima el juego sucio tratando de aniquilarlos a fin de imponer cuadros suyos?

Según me dicen, la andanada se maquinó en la propia Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET).

 

Se hace camino al andar

El método para elegir presidente y secretario general del Comité Directivo Estatal (CDE) del tricolor para el período estatutario 2019-23, es Asamblea de Consejeras y Consejeros Políticos.

Así lo establece la convocatoria que consta de 20 hojas, firmada por el dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, que fue publicada en los estrados físcios de la sede local el jueves 14 de noviembre.

Ahí se advierte que el 17 del mes en curso se expedirá el manual de organización; el día 2 de diciembre, se llevará a cabo el registro de las fórmulas de candidatos; posteriormente, el día 5 del próximo mes, el Órgano Auxiliar entregará el dictamen y la constancia de registro a los candidatos.

El 6 de diciembre iniciará el periodo de proselitismo que concluirá el día 14; y la Asamblea de Consejeros Políticos está programada para el 15 de diciembre; para un día después, el 16, se lleve a cabo el computo estatal, la declaración de validez de la elección y la entrega de constancia de mayoría a la fórmula ganadora.

Hasta hoy mantienen firme su aspiración Edgar Melhem Salinas, Tomás Gloria Requena, Erick Emilio Grimaldo Hernández y Arturo Núñez Ruiz.

Pero no descarte una imposición de ‘A(m)lito’, por aquello de que Yahleel Abdala Carmona, en su plática diaria con Ricardo López Pescador (el personero del campechano), los vete.

 

Cicuta

Los legisladores locales del Partido Acción Nacional, aquí en el Congreso, harto ruido hicieron en torno al Presupuesto de Egresos de la Federación, pero niguno de ellos tuvo el arresto de defender la causa ante la comisión encargada de su dictamen.

¿Es así como defienden al estado?

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